El crédito al sector privado volvió a mostrar señales de estancamiento durante junio. De acuerdo con el último Informe Monetario Mensual del Banco Central (BCRA), el stock total de préstamos en pesos creció apenas un 0,3% en términos reales respecto de mayo, impulsado principalmente por el financiamiento a empresas, mientras que las líneas destinadas al consumo registraron una nueva caída.
Los préstamos para familias retrocedieron un 0,8% en términos reales durante el mes, reflejando una menor demanda de financiamiento y una política más cautelosa por parte de las entidades bancarias.
Entre las principales líneas de crédito al consumo, las financiaciones con tarjetas de crédito registraron una caída interanual del 4,2%, mientras que los préstamos personales disminuyeron un 1,1% respecto de junio de 2025.
La mora continúa en aumento
El escenario también muestra un deterioro en los niveles de morosidad. Según un informe de la consultora 1816, que replica la metodología utilizada por el Banco Central, la irregularidad en los préstamos destinados al consumo pasó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo.
En el segmento de empresas, la mora aumentó del 3,3% al 3,5%, mientras que el indicador general del sector privado avanzó del 7,3% al 7,7%.
Los analistas explican que este fenómeno responde, en parte, a la escasa generación de nuevos créditos. Aunque algunos bancos comenzaron a ofrecer planes de refinanciación para clientes con dificultades de pago, el bajo volumen de nuevas colocaciones mantiene elevados los índices de mora.

Bancos más cautelosos
En el sistema financiero sostienen que la demanda de crédito continúa débil debido al escaso dinamismo del consumo y la inversión. Ante ese escenario, las entidades optan por reducir su exposición al riesgo y priorizar inversiones en instrumentos de deuda pública.
Como parte de esa estrategia, varios bancos endurecieron las condiciones para otorgar financiamiento, mantienen tasas de interés elevadas y, en muchos casos, dejaron de actualizar los límites de las tarjetas de crédito.
Empresas, hipotecas y préstamos en dólares
A diferencia de las líneas para el consumo, los préstamos comerciales volvieron a ser el segmento más dinámico del sistema. Durante junio crecieron un 1,5% mensual en términos reales, impulsados principalmente por los documentos a sola firma, que aumentaron un 2,5%.
En tanto, los préstamos prendarios para la compra de vehículos continuaron en retroceso. A pesar de una leve recuperación en las ventas de automóviles, el financiamiento cayó un 0,4% real en junio y acumuló una baja interanual del 0,6%.
El crédito hipotecario ajustado por UVA mantuvo una evolución positiva. Durante junio creció un 1,2% en términos reales y mostró un incremento del 63% frente al mismo mes del año pasado. Además, continúa siendo la línea con menor nivel de morosidad, ya que las familias suelen priorizar el pago de la cuota de su vivienda.
Por otra parte, el financiamiento en moneda extranjera siguió mostrando un fuerte crecimiento. Los préstamos en dólares aumentaron un 48,7% en los últimos doce meses y alcanzaron un saldo de USD 23.741 millones, impulsados principalmente por créditos destinados al comercio exterior.
Según el Banco Central, el crédito bancario en pesos representa actualmente el 9,2% del Producto Bruto Interno (PBI). Si se suman los préstamos en moneda extranjera, la relación asciende al 12,3%.
Pese a esa mejora, Argentina continúa mostrando uno de los niveles de financiamiento más bajos de América Latina, donde el promedio de crédito al sector privado alcanza aproximadamente el 47% del PBI.
