El pasado 1 de octubre, la Policía Militar del Amazonas recibió el aviso de la presencia de un jaguar herido: un batallón ambiental divisó al animal tratando de cruzar el Río Negro. Inmediatamente, con el apoyo de la Secretaría de Protección Animal y de un especialista felino, las autoridades se dirigieron hacia el lugar y realizaron un rescate conmovedor: el ejemplar se encontraba muy débil, pero sobrevivió.
Después del operativo, fue enviado a evaluación veterinaria, donde se reveló que había recibido impactos de bala, según medios locales. En sus redes sociales, la entidad recuerda que matar, perseguir o cazar fauna silvestre es un delito sancionado con una multa y la detención de 6 meses a 1 año.
