Los analistas que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que consulta el Banco Central (BCRA) estiman que la inflación se ubicará en 2,1% en mayo y bajará a 1,9% en junio. De confirmarse, sería el nivel más bajo desde mayo de 2020 y marcaría un nuevo piso en el proceso de desaceleración de precios
Las consultoras y economistas prevén además que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se mantendrá por debajo del 2% al menos hasta noviembre. Según el informe, se proyecta un 1,8% en julio, seguido en 1,7% en agosto, septiembre y octubre, y un 1,6% en noviembre.
La cifra oficial correspondiente a mayo será dada a conocer por el Indec el próximo viernes 12 de junio, luego de que en abril haya marcado 2,8%.
Aunque todavía no hay una estimación puntual para diciembre, las proyecciones apuntan a que la inflación de todo 2025 cerrará en 28,6%. Este número representa una baja considerable respecto al 117,8% registrado en 2024, pero supera el 18,3% previsto en el Presupuesto Nacional.
La misma tendencia se refleja en las expectativas sobre las tasas de interés. El REM releva especialmente la tasa mayorista (Tamar), que corresponde al promedio ponderado de depósitos a plazo fijo por más de 1.000 millones de pesos, con un plazo de 30 a 35 días. Según el relevamiento, se espera que la tasa se ubique en 33,03% en junio, baje a 32,09% en julio y siga en descenso hasta alcanzar el 28% en noviembre.
Cuánto midió la inflación en abril
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril fue de 2,8% respecto al mes anterior mientras que a nivel anual marcó 47,3%, indicó esta tarde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo había trepado más de 1 punto, del 2,4% al 3,7%, con un acumulado en los últimos 12 meses de 55,9%; lo que representa una considerable baja respeto a la última marca con un descenso de 0,9 puntos porcentuales.
Además, el dato se logra en el mes en el que el Gobierno anunció la banda de flotación del dólar entre los $1.100 y los $1.400, lo que terminó por comprobar que no hubo traslado a precios de la corrección cambiaria.
La inflación de marzo había marcado, 3,7%, la de febrero 2,4% y la de enero 2,2%, por lo que en los primeros cuatro meses del año el índice de precios acumuló una variación de 11,6%.
La división de mayor aumento en el mes fue Restaurantes y hoteles (4,1%), por subas en los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar. Le siguió Recreación y cultura (4,0%), principalmente por incrementos en Servicios recreativos y culturales.
Fuente: A24
