El consumo masivo en Argentina continúa su tendencia a la baja, registrando una caída del 5,4% interanual en marzo. Aunque algunas categorías muestran signos de recuperación, la inflación y el reciente cambio en el régimen cambiario podrían complicar la situación económica en el corto plazo. Expertos advierten sobre las presiones inflacionarias y la necesidad de ajustes en el mercado.
El consumo masivo en Argentina mantiene su tendencia negativa, con una caída del 5,4% interanual en marzo y un descenso del 8,6% en el primer trimestre del año. Esta situación marca 16 meses consecutivos de baja en el sector, según un informe de la consultora Scentia. Aunque supermercados y autoservicios muestran una desaceleración en la caída, la situación económica continúa siendo desafiante.
Desempeño por categoría: Alimentación, Perecederos y otros
A pesar del panorama general, algunas categorías comienzan a mostrar signos de recuperación. La alimentación creció un 0,5% y los productos perecederos un 1,2% en comparación con el año anterior. Sin embargo, las bebidas con alcohol y sin alcohol, así como los productos impulsivos, continúan con caídas significativas, reflejando un consumo selectivo por parte de los consumidores.
Inflación y cambios en la estructura de gastos
La inflación, que alcanzó un 3,7% en marzo y un 55,9% anual, sigue afectando el poder adquisitivo de los consumidores. La categoría de Alimentos experimentó un aumento del 5,9%, impulsado principalmente por el incremento en verduras, tubérculos, legumbres, carnes y derivados. Por otro lado, el gasto en educación lideró el índice con un alza del 21,6% debido al inicio del ciclo lectivo.
Impacto del nuevo régimen cambiario
El reciente anuncio de la salida del cepo cambiario podría provocar una aceleración del Índice de Precios al Consumidor. Con la posibilidad de que el dólar oficial aumente entre un 30% y un 40%, las presiones inflacionarias en el corto plazo podrían intensificarse. Bancos internacionales han advertido sobre este escenario, mientras que expertos locales destacan la necesidad de observar cómo se ajusta el mercado en las próximas semanas.
El empresario Carlos María Beigbeider adelantó que, tras la eliminación del cepo cambiario, se comenzarán a ver incrementos de precios en el sector alimenticio, con aumentos de entre el 5% y el 10%. Aunque reconoció que la situación aún es reciente, explicó que algunas empresas que no habían subido sus precios en los primeros meses del año comenzarán a ajustar sus tarifas en los próximos días.
Con respecto a como impacta el fin del cepo en los comercios, Beigbeider expresó que repercutirá en subas que serán de “entre 5 y 10 puntos que se van a empezar a ver la semana que viene”.

Además, Beigbeider pronunció: “Vivimos en un país con inflación.” Por tal motivo, indicó que el aumento de precios es también consecuencia de los ajustes acumulados que no se habían realizado en los primeros meses del año. “Con enero que no aumentaron, febrero que no aumentaron, marzo que no aumentaron, estamos en abril, 3 por 4, 12, tenemos 10 puntos de aumento,” explicó.
En cuanto a la especulación que rodea los aumentos de precios, Beigbeider reconoció que la especulación forma parte del proceso. “Nos cuidamos, digamos que nos protegemos de alguna manera, es normal.¿ A quién le gusta pagar caro? A nadie. Entonces todo el mundo hace lo posible para evitarlo”.
Por otro lado, consultado sobre si hubo una diferencia en la compra de productos con sus proveedores después de la eliminación del cepo, Beigbeider señaló: “Con esto de la especulación, todos nos dijeron, ‘esperemos a ver qué sucede’. Vamos a esperar un poquito, vamos a ver cómo se comporta el mercado.” Explicó que aunque el dólar con bandas pone un techo a los aumentos, los precios seguirán ajustándose entre 5 y 10 puntos.
Además, afirmó que la mayoría de los productos subirán, pero subrayó que la yerba está experimentando una baja debido a la sobreoferta. “Todos están subiendo el ritmo de la inflación, entonces todos van a estar por ahí. Ahora la yerba está un poco en baja porque hay una sobre oferta. Eso se debe a otras cuestiones, pero en líneas generales todos están subidos, van a subir entre ese rango de precios. Pero todos, no te va a quedar ninguna oferta”.
En relación con la posibilidad de renegociación salarial, Beigbeider fue contundente al abordar el tema: “ Ajustarán paritarios un poquito más adelante si es que llega a dispararse, pero no creo, está bastante contenido todo.”
Para él, aunque los aumentos salariales se ajusten, el ciclo de aumentos de precios y salarios puede crear una espiral inflacionaria difícil de contener. “Le dan paritarias, aumentan los precios, aumentan los precios, le dan paritarios y así se empieza a desintegrar el telegrama que habían creado”.
Por el lado de los empresarios, Beigbeider señaló que algunos no están en condiciones de afrontar aumentos salariales en este momento y que “dependiendo la salud de cada empresa, pero yo tengo muchos colegas conocidos y amigos que me dicen, estamos complicados, estamos mal, estamos en descubierto, no pude pagar el 931, me está costando pagar sueldos”. Explicó que el comercio, tanto local como de otras provincias, está enfrentando dificultades económicas importantes.
De este modo, sobre cómo el levantamiento del cepo afectará al comercio local, Beigbeider comentó: “Creo que eso va de segundo plano. Si bien dicen que se levantó el que se yo, para las empresas no, todavía no se puede importar fácil. Y eso creo que genera a mediano plazo mayores inconvenientes”.
Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de un desabastecimiento, Beigbeider lo descartó: “ Está muy caído el consumo. No te da el tiro para que se genere un faltante. Vos vendés 10 y tenés 13, no vas a tener problemas en cuanto a faltante”.
Por eso, sobre sus expectativas para el futuro económico de Argentina, Beigbeider expresó cierta incertidumbre: “ Le tengo miedo de que haya más gente sin trabajo. De que todo el mundo termine comprando e importando directamente. Que se pierdan fuentes de trabajo es el principio de muchos problemas”.
