La plataforma Binance inició una investigación, debido a una vulneración de su sistema, que comprometió unos 5.800 millones de dólares en criptomonedas y desató un verdadero colapso, ya que se trata del mayor hackeo de la historia.
La compañía, en consecuencia, se vio obligada a suspender los retiros y los depósitos, y arrastró al Bitcoin al nivel más bajo de los últimos meses, mientras se desplomaban sus acciones. De todas formas, sus directivos aseguraron que el dinero estaba a salvo; al mismo tiempo, Tether y Circle anunciaron que congelaban más de US$2.300 millones en activos vinculados al posible ataque.
«Estamos trabajando sin descanso para resolver este problema. Binance cubrirá todas las pérdidas», aseguró la empresa en un posteo publicado en la red social X, y agregó que «nuestro equipo sigue realizando controles de seguridad y colabora con las autoridades».
El Bitcoin, en consecuencia, se desplomó por debajo de los US$77.000, su nivel más bajo desde septiembre pasado, mientras que otras criptomonedas también sintieron el cimbronazo.
Las primeras advertencias las planteó el investigador de blockchain Spreek, quien publicó en X que los activos de una billetera de Ethereum -vinculada a Binance- habían sido transferidos a una dirección recién creada mediante una llamada a un contrato supuestamente financiado por Tornado Cash.
Posteriormente, Spreek informó que las billeteras conectadas con las transferencias habían comenzado a vender Tether USDt (USDT) a través de exchanges descentralizados.
NA
