En medio de la reciente suba del boleto urbano en Montecarlo y las crecientes quejas de usuarios por el servicio, el co-propietario de la empresa TUM (Transporte Urbano de Montecarlo), Ricardo Costa, aseguró que la situación del sector es crítica y no descartó recortes en frecuencias y recorridos.
En diálogo con Portal Misiones, Costa explicó que el aumento tarifario responde a la necesidad de sostener la actividad. “Cuando hacemos el pedido de aumento, planteamos una cifra para llegar a un acuerdo. El boleto hoy sube a 2.000 pesos, pero debería costar 3.000”, sostuvo. Y agregó: “Entiendo que la gente no tenga trabajo, pero la empresa se tiene que mantener”.
El empresario advirtió que la compañía atraviesa una situación límite: “Estamos al borde de la quiebra. Hoy lo único que nos queda es sacar líneas para poder seguir brindando servicio”. En ese sentido, detalló que los costos operativos superan ampliamente los ingresos. “En un día con movimiento recaudamos unos 3 millones de pesos, pero el combustible nos cuesta 2 millones diarios. Trabajamos con ganancias en pérdida”, afirmó.
Además, señaló problemas estructurales que agravan el escenario. “Tengo dos unidades paradas en el taller, cada motor cuesta alrededor de 20 millones de pesos y no tengo ese dinero”, indicó. También mencionó el desgaste de las unidades por el estado de los caminos: “Las cubiertas cuestan entre 500 y 600 mil pesos. En caminos de colonia duran dos meses, y en la ciudad, seis. Los caminos están en muy mal estado”.
Respecto al servicio, Costa adelantó que habrá cambios. “Con la vuelta a clases aumentamos la cantidad de unidades, pero a futuro vamos a reestructurar. Los servicios que no sean rentables se van a quitar”, explicó. En ese marco, mencionó barrios como Palomar y Horizonte, donde la baja recaudación (principalmente por el alto número de estudiantes) dificulta sostener los recorridos. También indicó una caída en la demanda en el barrio Malvinas.
“Vamos a tener que reducir frecuencias. Nuestro principal problema son los chicos que viajan a la escuela, ahí hay un fuerte desbalance”, remarcó. Y fue contundente: “Necesito reducir costos operativos y frecuencias”.
Por otro lado, el empresario reconoció atrasos en el pago de salarios. “Hace dos meses estamos demorados. Vamos a tener que pagar porque si no, habrá paro”, señaló, y apuntó contra la falta de asistencia estatal: “Antes había subsidios, ahora no. El gobierno paga a cuenta gotas y eso nos afecta”.
Finalmente, Costa dejó un mensaje directo a los usuarios: “Si quieren recibir el servicio, deberán adaptarse a los horarios que podamos ofrecer. Todo lo que conocían se terminó”, concluyó.
Portal Misiones
