El empresario exportador de té de Misiones, Eduardo Goldfart, aseguró que el sector tealero atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años debido al atraso cambiario, la inflación en dólares, la caída de competitividad y la presión internacional de grandes productores como Kenia. Sin embargo, afirmó que comienza a aparecer “una pequeña luz” para 2027 por cambios en el mercado global que podrían favorecer nuevamente a la producción misionera.
Con motivo del día del te, Goldfart sostuvo que la actividad exportadora está prácticamente al límite de su sostenibilidad económica, aunque destacó el esfuerzo conjunto entre productores, industrias y el Gobierno provincial para mantener en pie a una de las economías regionales más importantes de Misiones.
“Estamos viendo una pequeña luz para el año que viene que puede mejorar un poco las cosas”, expresó el empresario, al referirse a la disminución de la sobreproducción de té en Kenia y a posibles alteraciones climáticas internacionales que podrían modificar la oferta mundial.

El mercado internacional empieza a mostrar señales favorables
Goldfart explicó que la situación internacional del té estuvo marcada en los últimos años por una fuerte expansión productiva de países africanos, especialmente Kenia, que además cuentan con subsidios estatales y políticas activas de promoción exportadora. “Hay muchos países, particularmente Kenia, que han expandido su producción y cuentan con subsidios a la exportación, subsidios de fertilizantes y apoyos permanentes”, señaló.
Según indicó, esa combinación dejó a la Argentina en una posición desventajosa, especialmente porque las economías regionales locales no cuentan con herramientas similares de competitividad. “Los gobiernos nacionales durante los últimos 20 años se han olvidado que existimos”, lanzó.
Sin embargo, remarcó que el escenario internacional podría comenzar a modificarse gradualmente. Por un lado, observó que la sobreproducción keniana empieza a reducirse. Por otro, explicó que cualquier fenómeno climático importante en países productores puede alterar rápidamente el equilibrio global del mercado. “Cualquier cambio climático que suceda en cualquier país automáticamente nos cambia radicalmente la situación”, afirmó.

El atraso cambiario golpea de lleno al té misionero
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la pérdida de rentabilidad que sufren las exportaciones argentinas por el valor actual del dólar y el aumento sostenido de costos internos.
Goldfart reveló que gran parte de los contratos de exportación fueron cerrados cuando el dólar rondaba los 1.500 pesos, mientras que actualmente las liquidaciones se realizan a un valor considerablemente menor. “Hicimos contratos con el dólar alrededor de 1.500 pesos y la semana pasada nos pagaron a 1.368. Eso ya representa una pérdida enorme”, explicó.
A ese escenario se suma, según indicó, una fuerte inflación en dólares y tasas financieras que dificultan sostener la producción industrial. “La verdad es absolutamente inviable operar”, aseguró.
El empresario evitó profundizar en términos políticos, aunque insistió en que el problema cambiario afecta directamente a todas las economías regionales exportadoras. “No quiero mencionar la palabra atraso cambiario porque hoy suena mala palabra, pero hay que mirar los números”, sostuvo.

Menos productores y menos industrias tealeras
Goldfart confirmó además que el sector viene atravesando una reducción sostenida tanto de productores como de industrias en Misiones. “Ha caído la cantidad de productores y también la cantidad de industrias que tenemos en la provincia”, señaló.
Recordó que muchos productores habían abandonado el té atraídos por la rentabilidad de la yerba mate durante los últimos años. Sin embargo, afirmó que el actual contexto de crisis yerbatera llevó a algunos colonos a volver a sostener la actividad tealera. “Hoy, increíblemente, el té volvió a fortalecerse porque por lo menos con eso sobreviven. Con la yerba la están pasando muy mal”, expresó.
Estados Unidos sigue siendo el principal mercado
El empresario explicó que el sector continúa muy concentrado en el mercado estadounidense, principal destino del té misionero, aunque aclaró que los precios internacionales siguen mostrando una tendencia descendente. “Estados Unidos nos mantiene la demanda, pero con precios a la baja año tras año”, indicó.
En paralelo, detalló que empresas misioneras vienen realizando esfuerzos conjuntos para abrir nuevos mercados en Medio Oriente y otras regiones. “Hicimos una gira con otras empresas y cooperativas por Dubái, Egipto y Arabia Saudita tratando de abrir mercados”, contó.
Pese a esos intentos, reconoció que la ecuación económica todavía no acompaña. “Los números realmente no nos ayudan”, resumió.

El 95% del té argentino se exporta
Goldfart recordó que el consumo interno de té en Argentina continúa siendo muy reducido debido a la fuerte cultura del mate. “En el mundo la bebida más consumida después del agua es el té. Menos en Argentina, porque existe la yerba mate”, explicó.
Por ese motivo, señaló que aproximadamente el 95% de la producción nacional se exporta. Aun así, destacó el crecimiento de pequeñas empresas orientadas al segmento gourmet y al mercado interno, muchas de ellas nucleadas en la Asociación del Té. “Hay pequeñas empresas que están desarrollando el té gourmet y lo están haciendo muy bien”, afirmó.
Expo Té y el crecimiento del segmento gourmet
Durante la entrevista, Goldfart también promocionó la Expo Té que se realizará en el Centro de Convenciones y valoró el trabajo de pequeños productores especializados en cosecha manual y productos premium. “Es gente auténticamente productora que conoce el tema y está haciendo un trabajo muy meritorio”, destacó.
Además, cuestionó a supuestos especialistas o influencers del sector que opinan sobre el té sin conocer el proceso productivo. “Muchas veces vemos gente que toca de oído y nunca estuvo en una plantación”, criticó.
El sector apuesta a resistir hasta una recuperación
Pese al difícil contexto económico y cambiario, Goldfart dejó un mensaje moderadamente optimista sobre el futuro de la actividad. “Todos los colegas estamos trabajando en pos de abrir mercados y con ganas de que si le va bien a uno, nos vaya bien a todos”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que la próxima cosecha podría comenzar a mostrar mejores perspectivas si se normalizan ciertas variables económicas internas. “El mensaje para la cosecha que viene empieza a ser optimista, siempre y cuando haya alguna regularización hacia la normalidad en términos monetarios”, concluyó.
RUP
