Cuando el padre entra al quirófano: la Revolución silenciosa que transforma el nacimiento en Misiones.

Posadas. Un bebé que llora y se calma en el pecho de su padre: el Programa que reescribe el rol paterno en la sala de partos. El Hospital Materno Neonatal de Posadas implementa el Programa Paternar, una iniciativa de tres etapas que integra al padre en cada momento del embarazo, el parto y el posparto. Con el aval del Ministerio de Salud de Misiones y el respaldo de UNICEF, el programa ha alcanzado a más de 1.000 familias, y su modelo de contacto piel a piel entre el recién nacido y el padre – incluso en cesáreas – posiciona a la provincia como referente nacional en maternidad segura y centrada en la familia. El caso de Emanuel Ferreira, enfermero y coordinador que vivió el protocolo desde adentro, condensa en primera persona la dimensión humana de una transformación que va mucho más allá de un cambio de bata.

Un padre en el quirófano: la escena que lo dice todo

Era una cesárea. El Lic. Emanuel Ferreira, enfermero y coordinador del Centro Obstétrico del Hospital Materno Neonatal, se higienizó el pecho, se colocó la bata especial y entró al quirófano junto a su pareja. Cuando su hijo nació, fue él quien lo recibió en contacto piel a piel.
“Nace mi bebé y lo pude tener en contacto piel a piel conmigo. Fue una experiencia única, llena de emociones”, relató Ferreira. “En un momento se calmó estando conmigo. Fue un momento emotivo.”

Lo que hace singular ese relato no es solo su carga afectiva. Es que Ferreira es uno de los enfermeros que durante años capacitó a otros padres para vivir exactamente ese momento. “Uno pensando que sabe, pero al hacerlo uno mismo es como que vive otra experiencia”, reconoció. “Poder hacerlo yo mismo fue bastante lindo y muy diferente.”

Esa escena – un profesional de la salud que enseña lo que luego experimenta- es la síntesis más poderosa del Programa Paternar: no se trata de un protocolo frío, sino de una nueva cultura del nacimiento.

Qué es Paternar y cómo funciona

El Programa Paternar, desarrollado en el Hospital Materno Neonatal en colaboración con el Ministerio de Salud Pública de Misiones y UNICEF Argentina, busca integrar al padre -o a la persona cogestante- en todas las etapas del proceso reproductivo: embarazo, parto y posparto.

El Lic. Hugo Díaz, Jefe de Enfermería del Centro Obstétrico, describió la lógica del programa: “Nosotros como enfermeros lo que hacemos es identificar a los papás en distintos niveles, en distintas áreas y en distintos momentos de su transcurso por el hospital.”

La intervención comienza en la primera consulta prenatal. “Lo que hacemos es captar al papá cuando viene a la consulta con la madre para hacerse alguna ecografía o algún turno”, explicó Díaz. Desde ese primer contacto, el equipo de enfermería ofrece información sobre el programa, recorre con el padre las instalaciones del servicio y le presenta el recorrido que vivirá junto a su pareja.

Un segundo punto de captación es el curso de Preparación Integral para la Maternidad (PIN), donde ambos integrantes de la pareja participan de encuentros semanales con componentes teóricos y prácticos. Y el tercero, muchas veces decisivo, ocurre ya durante la internación: “Generalmente cuando ingresan tienen un tiempo de una hora, dos horas o más a veces dentro del servicio antes de que nazca su hijo. Entonces nosotros aprovechamos y hacemos nuestra intervención ahí”, detalló Díaz.

Tres etapas, un acompañamiento continuo


El Lic. Walter Balmaceda, enfermero del Programa Paternar, trazó la arquitectura del proceso: “Este programa tiene tres etapas: durante el embarazo, durante la internación y el parto, y posterior al parto.”

Durante todo ese recorrido, el equipo sostiene al padre de manera activa. “Así como se maneja el hospital con la madre, que le hace un control permanente durante el embarazo, desde ahí nos proyectamos hacia adelante y le vamos explicando las tareas, lo acompañamos, asesorándolo para que tenga una guía”, describió Balmaceda.

El padre, además, accede a sus propios controles de salud: análisis de sangre, orina, control de signos vitales y revisión del calendario de vacunación. El programa entiende que el bienestar paterno también impacta en el entorno familiar del recién nacido.

La etapa más innovadora, según el propio Balmaceda, es el denominado COPAP – Contacto Piel a Piel del Padre-. “Es algo que no sé si se está haciendo en muchos lugares en el país”, advirtió. El padre es preparado con anticipación: sabe que al llegar al servicio, el equipo de enfermería le proveerá una bata especial para recibir a su bebé en el pecho desde los primeros minutos de vida. “Los preparamos en el consultorio, o cuando están internados o cuando están embarazados. Ya suben con la idea”, explicó Balmaceda.

El pañal y el vínculo: la dimensión cotidiana del programa

El acompañamiento postparto dura 48 horas y tiene una textura concreta, casi doméstica. El equipo de enfermería guía al padre en tareas que parecen simples pero que resultan cargadas de significado. “Cambiar un pañal: muchos padres no lo saben hacer, entonces lo tenemos que guiar un poquito con eso”, describió Balmaceda. “Le estamos brindando algo que creo que en muy pocos lugares lo tienen.”

Ese detalle no es menor. La evidencia científica respalda que cuando el padre es incluido desde el inicio, adquiere habilidades y competencias emocionales que fortalecen la crianza respetuosa. Los primeros gestos de cuidado –sostener, cambiar, calmar- construyen un vínculo que la neurociencia del apego reconoce como fundacional.

Los números que validan el modelo


El Programa Paternar no es una experiencia aislada ni experimental. En 2023 participaron 590 padres en tres maternidades de Misiones. En total, la iniciativa ya alcanzó a más de 1.000 familias en la provincia.

El impacto fue suficientemente sólido como para convertirse en modelo exportable: en 2024, las capacitaciones se extendieron a equipos de salud de cuatro provincias – Chaco, Jujuy, Salta y Santa Fe-. El Hospital Materno Neonatal de Posadas se convirtió así en referencia técnica para otras jurisdicciones que buscan replicar el esquema.

Este éxito ocurre en el marco de un sistema sanitario provincial en plena expansión. El Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” -nodo central del Parque de la Salud de Misiones- registró en mayo de 2025 un récord de 43.313 consultas, el pico más alto en tres años, con un alza del 15% interanual en el primer semestre. En ese contexto de máxima demanda, la calidad humana no cedió: una encuesta de 2025 reveló que el 99,7% de los pacientes percibió un trato respetuoso y empático, y el 96,2% consideró clara la información recibida durante la internación.

La Fundación Parque de la Salud: el motor detrás del modelo

Detrás de la capacidad del sistema sanitario misionero para sostener programas de esta envergadura opera un engranaje estratégico: la Fundación Parque de la Salud (PARSAL). Su trabajo coordinado con el Gobierno de Misiones sostiene, año tras año, la expansión de servicios asistenciales y la incorporación de equipamiento de última generación para patologías de alta complejidad.

La Fundación es el actor que articula financiamiento, innovación y gestión para que el Hospital Madariaga y todo el polo sanitario de la gran manzana de Posadas ,que incluye el Hospital Materno Neonatal, el Instituto Misionero del Cáncer, el Laboratorio Central de Misiones (LACMI), el Instituto de Genética Humana y el Hospital de Pediatría, funcionen como un sistema único e integrado.

Mientras el contexto nacional recorta, Misiones amplía. Y en esa ecuación, la Fundación Parque de la Salud es tanto el sostén financiero como el impulso intelectual de un sistema que demuestra, consulta a consulta y parto a parto, que la salud pública de calidad no es una utopía sino una política.