Subsidios duplicados y sin seguimiento, áreas del Gobierno con tareas superpuestas, irregularidades en la rendición de cuentas y productos que se compraron, pero nunca se entregaron. Estos fueron los pilares de la auditoría en la que se basó el Ministerio de Justicia de la Nación para ordenar el cierre de 13 programas del ex Ministerio de la Mujer, con la promesa de ahorrarle al Estado 6.000 millones de pesos anuales.
Para el programa MenstruAR, por ejemplo, el informe reveló que se adquirieron 18.616 copas menstruales y solo se entregaron 1.200. Así se desprende de “la única rendición de cuentas” que hizo el organismo, que a su vez no presentó un informe de gestión al respecto.
Además, la evaluación interna de la cartera que conduce el ministro Mariano Cúneo Libarona expuso que varios programas entregaban subsidios a organizaciones sociales sin “monitoreo técnico sobre el uso de los fondos”.
El programa GenerAR, que estaba destinado a “fortalecer la institucionalidad en materia de género y diversidad en el sector público nacional y subnacional”, gastó 941 millones de pesos en 2023. Según la auditoría, el 48% de los subsidios que entregó no contaron con informes de gestión ni resultados comprobables.
