El histórico viaducto que une Posadas con Encarnación cumplió 36 años y sigue siendo clave para la conexión entre ambos países. Inaugurado el 2 de abril de 1990, hoy es el segundo cruce internacional más importante de la Argentina.
En una nueva edición de Data Urbana, el recorrido por el puente permite dimensionar su impacto: cerca de 6 millones de personas lo cruzaron durante 2025, reflejando el intenso movimiento comercial, turístico y cotidiano entre ambas ciudades.
Su construcción se extendió durante siete años, desde 1983 hasta su habilitación en 1990. Con una longitud total de 2.250 metros, incluye un tramo de 520 metros sobre el canal de navegación. Se trata de una estructura atirantada mixta, preparada tanto para el tránsito vehicular como ferroviario, con tecnología de hormigón prensado, dovelas premoldeadas y sostenida mediante obenques.
La obra se desarrolló como complemento de la Represa Yacyretá, en el marco de las compensaciones por las áreas inundadas tras la construcción de la central hidroeléctrica.
Por su importancia y complejidad, el puente fue distinguido con el Premio Internacional Puente de Alcántara, uno de los reconocimientos más destacados en materia de obra pública.
Más allá de su valor estructural, el nombre del puente remite a una figura clave de la historia regional: San Roque González de Santa Cruz, quien fue canonizado en 1988 por Juan Pablo II y es recordado por su tarea evangelizadora en las reducciones guaraníes.
A más de tres décadas de su inauguración, el puente no solo conecta territorios, sino también historias, culturas y economías que siguen creciendo a ambos lados del río.

