Dass trabaja con pedidos hasta junio y hay incertidumbre con lo que puede pasar después

La planta de la empresa Dass en Eldorado inició el 2026 con un esquema de trabajo con una marcada incertidumbre sobre su continuidad a mediano plazo. Así lo describió el delegado regional de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), Gustavo Melgarejo, al brindar un panorama actualizado de la situación laboral y productiva tras un año atravesado por despidos, caída de la demanda y una fuerte presión de las importaciones.

Según explicó el dirigente gremial, actualmente cerca de la mitad del personal se encuentra de vacaciones, con un regreso escalonado previsto para los próximos días. En paralelo, la empresa cuenta con pedidos de producción confirmados hasta junio de este año, lo que otorga un margen limitado de previsibilidad.

“Tenemos pedido de producciones hasta junio de este año, del 2026. Y bueno, tenemos, vamos a decir, un poco de aire para ver si aparece más pedido y demás”, expresó.

El plantel actual ronda los 280 trabajadores, una cifra que refleja con crudeza el ajuste sufrido durante 2025. Melgarejo precisó que la dotación se redujo casi a la mitad en relación con el año anterior, luego de una serie de desvinculaciones que impactaron de lleno en las familias de la ciudad. En ese marco, señaló que el presente ofrece apenas una estabilidad transitoria, sin garantías más allá del primer semestre.

Al analizar el contexto general, el referente sindical fue categórico al evaluar las perspectivas para los próximos meses.

“El panorama no es nada alentador”, afirmó, al tiempo que advirtió que hacia mitad de año podrían producirse nuevas complicaciones si no se recupera el nivel de pedidos. En su análisis, no observó señales favorables desde el Gobierno nacional que permitan anticipar una mejora para el sector industrial ni para el empleo.

Trabajadores de Dass en actividad
(Imagen de archivo)

Uno de los puntos centrales de su diagnóstico estuvo vinculado a la política de importaciones. Melgarejo remarcó que la apertura del mercado genera una competencia desigual para las fábricas locales, incluso en marcas que cuentan con producción nacional. Como ejemplo, detalló que una de las firmas que se elaboran en Eldorado importó durante el primer semestre del año pasado millones de pares de calzado terminado, mientras que la planta misionera no alcanzó a producir ni una fracción de ese volumen. “Imagínense, si esa marca hubiera pedido solamente el 10% de esos pedidos que importó, ¿iba a tener que tomar gente o iba a tener que despedirlo?”, planteó.

En ese sentido, consideró que una regulación mínima podría generar un impacto positivo inmediato en el empleo. Desde su mirada, exigir un porcentaje de producción nacional asociado a las importaciones permitiría reactivar líneas de trabajo y recuperar puestos perdidos. “Con eso, nosotros empezamos a levantar de vuelta, los trabajadores empiezan a levantar de nuevo”, sostuvo.

Fuente: Primera Edición