Debate en la Comisión de Diputados: Herrera Ahuad comparó el sobreendeudamiento con una “pandemia macroeconómica”:

El bloque Argentina Federal presentó un proyecto de ley para refinanciar y consolidar las deudas de los hogares. El diputado Herrera Ahuad advirtió que la morosidad en las financieras familiares no para de crecer y que el virus financiero ya afecta a casi el 27% de los argentinos.

La intervención se produjo durante la reunión conjunta de las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia de la Cámara de Diputados de la Nación, donde se analiza la problemática del endeudamiento de las familias y distintas iniciativas destinadas a atender la situación.

Herrera Ahuad sostuvo que los niveles de morosidad registrados por el sistema financiero muestran que el problema dejó de ser una cuestión individual para transformarse en un fenómeno de alcance macroeconómico.

“En la pandemia se afectó el 22% de los argentinos que estuvieron enfermos, según las estadísticas que nombran la cantidad de COVID que tuvo. El 26,9% de los argentinos está infectado por el virus financiero”, afirmó el legislador misionero.

Y completó: “Esta es una pandemia macroeconómica y somos nosotros quienes tenemos la responsabilidad de resolver por el bienestar de todos los argentinos”.

El proyecto de Argentina Federal

Herrera Ahuad explicó que el expediente 4533 propone la creación de un Programa Nacional de Desendeudamiento Familiar y Personal, destinado a personas que se encuentren en situación de sobreendeudamiento o vulnerabilidad financiera.

La iniciativa contempla mecanismos de refinanciación, reestructuración y cancelación de deudas de consumo, incluyendo obligaciones originadas en préstamos personales, tarjetas de crédito, compañías financieras, mutuales, cooperativas y otros proveedores de crédito habilitados.

El objetivo, según explicó, es consolidar las distintas obligaciones que pueda tener una persona en una única operación, de manera de reducir la cantidad de cuotas, vencimientos y costos financieros que enfrenta mensualmente.

“Cuando la carga de las cuotas absorbe una proporción desmedida de los ingresos familiares, el crédito desvirtúa su función de herramienta de fomento y comienza a comprometer de manera directa la capacidad de subsistencia de las familias”, señaló.

En ese sentido, planteó que el problema no debe analizarse únicamente desde la conducta individual de quienes toman crédito, sino también desde las condiciones en las que funciona el mercado financiero.

“Los contratos de consumo financiero no son acuerdos simétricos entre iguales, sino contratos de adhesión con asimetría de información estructural”, argumentó el diputado.

Los datos de morosidad

Durante su exposición, Herrera Ahuad citó indicadores del Banco Central para advertir sobre el incremento de la morosidad vinculada al financiamiento de las familias.

Según los datos que mencionó, la irregularidad de las financiaciones destinadas a las familias pasó del 10,6% en enero de 2026 al 11,2% en febrero, 11,5% en marzo, 12,5% en abril y 12,8% en mayo.

También hizo referencia al indicador de la Central de Deudores del sistema financiero, al señalar que el 26,9% registra atrasos superiores a los 90 días.

“Estos indicadores permiten afirmar que el sobreendeudamiento de los hogares no constituye un problema estrictamente individual o derivado de una deficiente administración de las finanzas personales”, sostuvo.

El proyecto establece que los créditos destinados al programa no tendrían como finalidad otorgar dinero para nuevos consumos, sino cancelar o sustituir obligaciones existentes.

Herrera Ahuad remarcó que los fondos podrían ser transferidos directamente a los acreedores para evitar que el beneficiario vuelva a utilizar el dinero para gastos diferentes del objetivo de la refinanciación.

La propuesta también incorpora obligaciones de transparencia sobre las nuevas operaciones, que deberían informar el capital refinanciado, la tasa nominal y efectiva anual, el costo financiero total, cantidad y valor de las cuotas, sistema de amortización, intereses y gastos asociados.

“Este criterio resulta fundamental para evitar que una política de desendeudamiento termine generando un nuevo ciclo de endeudamiento”, explicó.

“El Banco Central no se enteró”

En otro tramo de su exposición, Herrera Ahuad cuestionó la evolución de la morosidad pese a que, según señaló, cientos de miles de personas ya acudieron a las entidades financieras para intentar resolver sus situaciones de deuda.

“Hay cerca de 500.000 deudores que se acercaron a las ventanillas para poder resolver su problema, pero parece que el Banco Central no se enteró, porque siguen creciendo los de mes a mes”, afirmó.

El diputado sostuvo que la respuesta debe combinar protección del ingreso, transparencia y condiciones sostenibles de pago, y defendió la intervención del Estado para corregir lo que definió como fallas del mercado financiero.

“El objetivo de esta ley no es eliminar el crédito ni desalentar el financiamiento, sino recuperar su función social para que resuelva necesidades sin comprometer la subsistencia familiar”, planteó.

Sobre el final de su intervención, Herrera Ahuad volvió a la comparación que atravesó todo su discurso: “Yo soy médico. Entiendo poco de las cuestiones que hacen a los movimientos macroeconómicos. Hablo del sentido común”, dijo antes de formular su conclusión sobre el fenómeno del endeudamiento.

“Esta es una pandemia macroeconómica y somos nosotros quienes tenemos la responsabilidad de resolver por el bienestar de todos los argentinos”, insistió.

MO