El Parque Nacional Iguazú recibió esta semana la visita de Javier Arias Aliante, un viajero chileno que llegó hasta la maravilla natural después de recorrer más de 12.000 kilómetros en silla de ruedas, cumpliendo así uno de los sueños más importantes de su vida.
Javier inició su travesía en la Patagonia chilena, cruzó a la Argentina por la Ruta 3 bordeando toda la costa atlántica, pasó por Entre Ríos, ingresó a Uruguay, recorrió gran parte de su litoral, continuó hacia Brasil y, finalmente, regresó a territorio argentino con un destino claro: las Cataratas del Iguazú.
“Un lugar que no podía dejar de conocer era el Parque Nacional Iguazú, un sueño que tenía desde niño. Lo vi por primera vez en la televisión y siempre soñé con estar acá”, contó emocionado al llegar al sitio.
Al recorrer los circuitos del parque, destacó la accesibilidad del área protegida y la atención recibida por parte del personal: “Me moví por el interior del Parque sin inconvenientes. Todo muy accesible. La gente fue increíblemente amable conmigo. Estoy feliz, muy feliz. Es un sueño cumplido”, expresó entre lágrimas.
Su historia no solo representa una hazaña personal, sino también un testimonio del compromiso del destino Iguazú con el turismo accesible, reafirmando que la naturaleza y las experiencias únicas deben estar al alcance de todos.
Javier, con su espíritu aventurero, inspira con su ejemplo y demuestra que no hay barreras físicas que puedan detener a quienes viajan con el corazón abierto y la determinación firme. Su paso por Iguazú deja una huella de esperanza, superación y libertad.
Fuente: La Voz de Cataratas
