Este domingo, a 122 años del hito que conmemora el Día de la Antártida Argentina: la apertura del observatorio meteorológico en la Isla Laurie, Orcadas del Sur, que luego sería la Base Orcadas operada por la marina, el país pone otro jalón en el avance sostenido de construcción de la pista de aterrizaje de la base conjunta Petrel.
La pista en cuestión de unos 1.400 metros de largo de grava consolidada alcanzó el 40 por ciento de los parámetros (extender longitud, ensanchar la cinta y compactar el suelo, entre otros) exigidos por la Fuerza Aérea para poder operar con aviones de porte medio a grande como el C-130 Hércules y el P-3B Orion de la Aviación Naval.
El primero de los aparatos reúne capacidades de carga y descarga de tropas y material logístico en pistas no preparadas o irregulares, en tanto que el segundo es para misiones de control, vigilancia, y exploración oceánica de largo alcance.
Esta capacidad de proyección aérea ampliaría la presencia en áreas subantárticas estratégicas como las Islas Georgias del Sur y las Islas Sandwich del Sur; reforzando tareas de monitoreo, control de los espacios marítimos y apoyo a la investigación científica.
El Comando Conjunto Antártico al mando del contralmirante Maximiliano Mangiaterra; responsable de la logística y movimientos de personal científico a todas las bases; planificó vuelos de entrenamiento de tripulaciones a la base Petrel con aeronaves Beechcraft B-200 y Saab 340 en coordinación con las fuerzas.
Son misiones que permiten mantener la aptitud de pilotos y tripulantes para el vuelo y navegación en condiciones meteorológicas extremas y consolidar capacidades logísticas esenciales en el apoyo al continente blanco.
El Comando Conjunto Marítimo ordenó en febrero de 2025 a la Aviación Naval el primer vuelo con P3-B Orion al área marítima de interés, la subzona 48.2 dentro de la regulación de la Convención de Conservación de Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA). El Orion sobrevoló por casi 2 horas la península Antártica y las islas Orcadas.
En aguas antárticas de la subzona 48.3, contigua predomina la merluza negra, especie con precios de exportación elevados, fuente clave de divisas para los países que explotan la especie, además tiene alto contenido proteico cualidades que le dan estatura de recurso estratégico para futuras generaciones.
Es objetivo de pesca de varios países que compiten por el recurso y en oportunidades se ha generado tensión internacional con acusaciones de pesca ilegal e incumplimientos de cuota de captura. Argentina, Chile, Australia, Gran Bretaña (licencias de Islas Malvinas-Georgias del sur) Rusia, Sudáfrica y Nueva Zelanda están entre los más activos pescadores en tanto que EE.UU. y China son los mayores mercados.
