En el marco del Día Mundial del Preservativo, especialistas en salud sexual advierten sobre un escenario que combina bajo uso sostenido, retroceso en el acceso gratuito y aumento de infecciones de transmisión sexual (ITS), una ecuación que comienza a mostrar consecuencias sanitarias concretas en Argentina, especialmente entre jóvenes.
De acuerdo a un relevamiento realizado en el país por la organización internacional AIDS Healthcare Foundation, apenas el 17% de los jóvenes utiliza preservativo en todas sus relaciones sexuales, un dato que refleja una caída en la percepción del riesgo y en las prácticas preventivas sostenidas.
La ginecóloga Valeria Valko sostuvo que el preservativo continúa siendo la herramienta más eficaz dentro de la prevención primaria, ya que ofrece doble protección: reduce el riesgo de contraer ITS y previene embarazos no planificados. La especialista remarcó además que puede combinarse con otros métodos anticonceptivos como DIU, implantes, pastillas o inyectables, fortaleciendo el cuidado integral de la salud sexual.
El contexto epidemiológico actual otorga a la fecha una relevancia aún mayor. Según información difundida por la agencia Noticias Argentinas, Argentina atraviesa un incremento sostenido de infecciones de transmisión sexual, con impacto directo en la población joven.
Datos del Boletín Epidemiológico Nacional indican que en 2025 los casos de sífilis aumentaron un 20,5% respecto al mismo período de 2024, mientras que la gonorrea mantiene una tendencia ascendente con un pico histórico registrado en 2023. En relación al VIH, se estima que en el país viven unas 140.000 personas con la infección y se notifican alrededor de 6.900 nuevos diagnósticos por año. El dato más preocupante es que el 98% de las transmisiones ocurre por relaciones sexuales sin preservativo, mientras que cerca del 17% de las personas que viven con VIH aún no lo sabe.
Especialistas vinculan este escenario a múltiples factores: desinformación, menor percepción del riesgo, cambios en los vínculos sexoafectivos y el efecto post pandemia, que implicó una caída en los diagnósticos durante 2020 y una posterior reactivación junto a nuevas dinámicas sociales, como la mayor rotación de parejas y la persistencia de mitos sobre las ITS.
Los profesionales recomiendan sostener medidas básicas pero fundamentales: usar preservativo desde el inicio hasta el final de cada práctica sexual, verificar su vencimiento, utilizar uno nuevo en cada relación y acompañarlo con lubricantes a base de agua o silicona. También destacan la importancia del testeo periódico de ITS y la disponibilidad de estrategias sanitarias como la profilaxis post exposición en casos de relaciones sin protección o fallas del método.

Caída en la distribución gratuita y advertencias sanitarias
El escenario se vuelve más complejo al analizar el acceso a preservativos. Si bien la Ley Nacional 25.673 garantiza el acceso gratuito a métodos anticonceptivos en el sistema de salud, en los últimos años la distribución registró un fuerte retroceso.
Según datos relevados por Chequeado, en 2024 la entrega de preservativos cayó un 64%. Durante 2025, el Ministerio de Salud de la Nación Argentina no logró asignar parte de los insumos comprados para distribución pública luego de su ingreso al stock nacional.
El tema generó preocupación en organizaciones sanitarias y también en medios nacionales. De acuerdo a información publicada por Clarín, los casos de sífilis aumentaron un 26% en 2025 respecto a 2024 y registraron un incremento del 71% en comparación con el promedio de los cinco años previos.
Organizaciones de salud sexual advierten que la disminución del acceso suele derivar en un aumento directo de las transmisiones, especialmente en sectores con menor acceso a información y recursos sanitarios.
Juventud, el grupo más afectado
Datos de Centros Comunitarios de Salud Sexual muestran que el descenso del uso del preservativo atraviesa a toda la sociedad, pero impacta con mayor fuerza en jóvenes, quienes concentran los niveles más altos de ITS.
Los varones cis representan el 77,7% de los diagnósticos positivos, seguidos por mujeres cis con 20,1%, mujeres trans con 1,9% y varones trans con 0,4%. La tasa de positividad alcanza el 17% entre adolescentes de 14 a 19 años, sube al 18% entre 20 y 24 años y llega al 19% en el grupo de 25 a 29 años, manteniéndose elevada hasta los 39.
En mayores de 40 años los porcentajes descienden, mientras que en personas mayores de 50 se observa un mayor uso del preservativo, fenómeno que especialistas asocian al impacto residual de campañas preventivas masivas realizadas en décadas anteriores.

Un fenómeno que también preocupa a nivel global
El retroceso en el acceso al preservativo no es exclusivo del país. El informe Global AIDS Update 2025 del organismo internacional ONUSIDA señala que entre 2016 y 2022 la compra internacional de preservativos cayó cerca de un 30% en comparación con el período 2010-2016. Además, las campañas de promoción en países de ingresos bajos y medios se redujeron casi un 50% desde 2010.
La situación se agrava por recortes en programas internacionales como PEPFAR y USAID, lo que impacta directamente en la disponibilidad de preservativos, lubricantes, consejería y testeo en países de América Latina y el Caribe.
El jefe del Programa Provincial de VIH-SIDA, ITS y Hepatitis Virales de Misiones, Fabián Zelaya, enfatizó, la importancia del preservativo:
«Bien utilizado, el preservativo es sumamente efectivo, ofreciendo hasta un 98% de protección contra embarazos y una alta barrera contra ITS. Es un método anticonceptivo de barrera accesible y gratuito. Su uso correcto y sistemático es fundamental para una sexualidad saludable. El 13 de febrero no solo se destaca como una celebración, sino como un recordatorio para fomentar la prevención y romper mitos sobre su uso.»
Zelaya subraya que la concientización sobre ITS como sífilis, VIH y hepatitis, junto con la prevención de embarazos no deseados, sigue siendo un desafío sanitario clave en Misiones y en todo el país.

Prevención, acceso e información: el desafío sanitario
Desde 2009, cada 13 de febrero, AIDS Healthcare Foundation impulsa el Día Internacional del Preservativo con el objetivo de promover políticas públicas que garanticen el acceso universal, gratuito y sostenido a métodos de prevención.
En una región donde cerca de un tercio de la población vive bajo la línea de pobreza —y donde ese porcentaje se acerca al 50% entre jóvenes— la disponibilidad gratuita de preservativos en centros de salud y espacios públicos resulta determinante para evitar nuevos contagios.
Especialistas coinciden en que el preservativo continúa siendo el método más económico, accesible y eficaz para prevenir más de 20 infecciones de transmisión sexual y embarazos no planificados. Sin embargo, advierten que cuando disminuyen los recursos y el acceso, las transmisiones tienden a aumentar.
El consenso sanitario es contundente: prevenir es posible. Informarse, testearse regularmente, acceder a métodos de protección y sostener políticas públicas de salud sexual siguen siendo las herramientas más efectivas para proteger la salud individual y colectiva.
