Cada 12 de julio se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Reanimación Cardiopulmonar (RCP), una técnica clave que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. En ese marco, la Federación Argentina de Cardiología (FAC) impulsa acciones de prevención y capacitación a través de su Secretaría de la Red Nacional de RCP y Prevención de la Muerte Súbita.

“El problema no es solo cuántos mueren por paro cardíaco, sino cuántos podrían salvarse si supiéramos actuar”, señaló el Dr. Fabio Menitte, médico cardiólogo e integrante de la FAC. Según explicó a Radio UP, cada año mueren alrededor de 40.000 personas por muerte súbita en Argentina, muchas de ellas fuera del ámbito hospitalario. “La mayoría de estos casos podrían evitarse si hubiera gente capacitada para hacer RCP y desfibriladores disponibles”, afirmó.
Menitte destacó que una de las mayores preocupaciones actuales es la muerte súbita en el deporte. Aunque su incidencia es baja —se estima una cada 150.000 deportistas, señaló que su impacto social es enorme. “Cuando se muere una persona joven, aparentemente sana, durante una actividad física, la conmoción social es mucho mayor. Por eso trabajamos para prevenir estos casos, sobre todo en el deporte amateur, donde muchas veces no hay controles previos”, sostuvo.

Desde la FAC impulsan el programa “Minuto 0”, que busca capacitar a clubes, ligas y escuelas deportivas para que estén preparados ante emergencias. “Los primeros 60 segundos después del paro son fundamentales. Si hacés RCP y usás un DEA, podés duplicar o triplicar las chances de salvar a esa persona”, explicó el médico.
Además, subrayó la necesidad de realizar controles médicos previos en cualquier tipo de actividad física. “La mayoría de las muertes súbitas en el deporte ocurren en personas no diagnosticadas, muchas veces los ‘gladiadores del fin de semana’, que no tienen entrenamiento regular, fuman o tienen sobrepeso. Y el esfuerzo físico les dispara una arritmia fatal”, advirtió.
RCP y formación efectiva, una necesidad básica para evitar tragedias
Menitte recomendó un chequeo médico básico antes de iniciar cualquier rutina física: una buena historia clínica, examen físico y un electrocardiograma. “Aunque el electro esté normal, si hay antecedentes familiares de muerte súbita o síntomas, hay que profundizar los estudios”, explicó. Y agregó que “esto no solo ayuda a prevenir la muerte súbita, también permite detectar presión alta, colesterol elevado o problemas de tiroides”.
La campaña nacional también contempla la formación de instructores. “En el último año capacitamos a más de 150 personas que hoy dan cursos en todo el país”, informó. El próximo ciclo formativo universitario comenzará en agosto de 2025 y tendrá alcance federal.
“Cualquiera puede salvar una vida. No hace falta ser médico, basta con tener ganas de aprender y actuar. Por eso insistimos en que los espacios públicos, gimnasios y clubes estén cardioprotegidos”, concluyó Menitte
Fuente:Radio Up
