La recesión económica llevó a que casi 7 de cada 10 empresas despidieran empleados durante el primer semestre de 2024. Mientras los especialistas en recursos humanos proyectan más ajustes y algunos incrementos salariales por inflación, la percepción de las políticas gubernamentales sigue siendo mixta entre empleadores y trabajadores.
La recesión económica ha tenido un impacto significativo en el empleo durante el primer semestre de 2024, según el estudio «Salarios y contrataciones» de Bumeran. Cerca de 7 de cada 10 empresas informaron haber despedido empleados en este período. Los despidos se debieron principalmente a la necesidad de reducir costos, con más de la mitad de las empresas citando este motivo. Además, el 35% de las empresas atribuyó los despidos al impacto negativo de la actividad económica, mientras que un 40% mencionó el desempeño insuficiente del personal como causa.
De los especialistas en recursos humanos que participaron en el estudio, el 50% indicó que despidió entre el 10% y el 30% del personal, mientras que el 34% desvinculó a menos del 10% de sus empleados.
En cuanto a las proyecciones de empleo para lo que resta de 2024, el 30% de los especialistas en recursos humanos anticipan una reducción adicional de la plantilla, mientras que el 48% prevé mantener el número actual de empleados y solo el 22% considera un aumento.
En un contexto de inflación interanual superior al 270%, con un pico mensual del 25,5% en diciembre y una desaceleración significativa hacia junio con una variación del 4,9%, las empresas están considerando ajustes salariales. Seis de cada 10 especialistas en recursos humanos planean aumentar los salarios en lo que queda del año. De estos, el 72% implementará ajustes por inflación, el 9% un aumento real y el 19% una combinación de ambos.
Respecto a los incrementos específicos, el 32% de los especialistas proyecta un aumento del 30%, el 26% planea un incremento del 20%, y el 16% contempla un ajuste del 10%.
La reforma laboral sancionada en la ley Bases, que está en revisión para su implementación, ha generado diversas opiniones. Las medidas incluyen la eliminación de multas por trabajo no registrado, cambios en la indemnización por fondo de cese laboral, períodos de prueba de hasta un año, despidos con causa justa por medidas de fuerza, y la creación de la figura de «colaborador» para minipyme con hasta 3 empleados sin relación de dependencia.
Según el estudio de Bumeran, el 6% de los especialistas en recursos humanos calificó estas políticas como excelentes, el 43% las consideró buenas, el 27% las evaluó como regulares y el 24% las consideró malas o muy malas. Un 40% de los especialistas proyecta una evolución regular del mercado laboral debido a estas medidas, el 31% prevé un escenario positivo y el 29% uno negativo.
Por su parte, el 43% de los trabajadores valoró negativamente las políticas del gobierno, el 34% las evaluó positivamente y el 23% las consideró regulares. Sobre el impacto de estas políticas en el mundo laboral, el 48% de los trabajadores lo calificó como negativo, el 38% como regular y el 15% como positivo.
Federico Barni, CEO de Jobint, explicó: “La percepción de los especialistas en recursos humanos sigue una tendencia clara: evalúan positivamente las políticas laborales del gobierno y su impacto en el mercado de trabajo, pero no esperan ver los efectos de estas medidas en lo que resta del año. Por otro lado, las personas trabajadoras tienen una visión mayoritariamente desfavorable de estas mismas medidas”.
Fuente: MO
