Egipto inauguró el Gran Museo Egipcio con más de 100.000 piezas en exposición tras dos décadas de espera

A los pies de las pirámides de Guiza, Egipto celebró la inauguración del Gran Museo Egipcio, un colosal proyecto cultural que demandó veinte años de trabajo y más de mil millones de dólares. El acto, realizado el sábado 1° de noviembre, combinó tradición y tecnología en un despliegue visual sin precedentes.

El evento, al que asistieron 39 jefes de Estado —entre ellos el rey Felipe VI de España—, ofreció un show que incluyó luces láser, drones, una orquesta sinfónica y bailarines con vestimentas inspiradas en los frescos faraónicos. En uno de los momentos más impactantes, los drones formaron en el cielo la palabra “Paz” y luego la figura de un sarcófago real, en una puesta que simbolizó el encuentro entre el pasado y el futuro del país.

Estamos escribiendo un nuevo capítulo de la Historia del presente y del futuro, en nombre de esta antigua patria”, expresó el presidente Abdel Fatah al Sisi, quien encabezó la ceremonia. Durante su discurso, definió al complejo como “el mayor museo del mundo dedicado a una sola civilización” y lo calificó como “un testimonio vivo del ingenio de los egipcios”.

El Gran Museo Egipcio, construido con apoyo financiero y técnico de Japón, alberga más de 100.000 piezas arqueológicas distribuidas en 24.000 metros cuadrados de exhibición permanente. Su principal atracción es el tesoro de Tutankamón, con cerca de 5.000 objetos funerarios reunidos por primera vez en un mismo espacio. Además, los visitantes podrán contemplar la estatua monumental de Ramsés II, de 83 toneladas y 11 metros de altura, y observar desde un ventanal los trabajos de restauración de una barca solar de 4.500 años.

El ministro de Turismo, Sherif Fathi, destacó que el museo abrirá sus puertas al público este martes y adelantó que esperan elevar de 6.000 a 15.000 visitantes diarios, con un impacto estimado de cinco millones de turistas adicionales por año.

La apertura del museo, interrumpida en varias oportunidades por las convulsiones políticas que siguieron a la revolución de 2011, busca reactivar el turismo egipcio y consolidar a El Cairo como uno de los principales polos culturales del mundo. Según Fathi, el Gobierno avanza además con un plan integral de desarrollo para el noreste de la capital, que incluirá hoteles, restaurantes y centros comerciales entre el Aeropuerto Internacional Esfinge y las pirámides de Saqqara.

Entre luces, música y tecnología, Egipto logró lo que parecía inalcanzable: abrir las puertas del museo más grande jamás dedicado a una sola civilización, devolviendo al mundo el esplendor de su historia milenaria.

Fuente: La Nación.