Posadas. A horas del Día del Trabajador, una escena se repite en los hogares de Posadas: decidir qué se pone en la mesa. Mientras algunos apuestan por el tradicional locro, otros no resignan el ritual del asado. En ese cruce de costumbres y bolsillos ajustados, el Mercado Central vuelve a convertirse en un termómetro del consumo.
Allí, entre madrugadas de actividad y mostradores cargados, los comerciantes ya sienten el movimiento previo a la fecha. “Desde ayer y hoy la gente se está acercando en gran número buscando asado y también productos para el locro”, contó Marcelo Betancur, propietario de una carnicería del predio.
El precio del asado: números que definen la decisión
La gran pregunta es cuánto cuesta hoy hacer un asado. Y la respuesta, aunque depende del corte y la calidad, marca un gasto significativo para una reunión familiar.
“Hoy la costilla está en $7.900, el vacío en $8.900, el chorizo de cerdo en $6.900 y el chorizo de carne en $5.900”, detalló Betancur. Con esos valores, un asado básico para cuatro personas puede implicar varios miles de pesos, obligando a muchos a ajustar cantidades o elegir cortes más económicos.
Para quienes buscan una opción premium, los precios suben aún más. “La ternera tiene otro valor: la costilla está en $12.900 y el vacío en $13.900”, explicó.
Sin embargo, hay un dato que trae algo de alivio: los precios dejaron de subir, al menos por ahora. “Tuvimos incrementos constantes desde diciembre, pero por suerte ahora se estabilizó”, remarcó el comerciante.
El locro, una alternativa que también suma costos
En paralelo, el locro se mantiene como la otra gran opción para la fecha. Pero tampoco escapa a la realidad económica.
“Se está vendiendo mucho mondongo, tripa, osobuco… va a haber mucho locro en la ciudad”, anticipó Betancur, al describir la demanda de los últimos días.
Los precios de los ingredientes principales son:
- Mondongo: $3.900
- Tripa: $1.900
- Puchero: desde $1.900
- Osobuco: $6.900
Aunque en muchos casos el locro puede rendir más por cantidad, la suma de ingredientes también representa un gasto importante.
Consumo golpeado, pero con repuntes puntuales
Más allá del movimiento por el feriado, el panorama de fondo sigue siendo complejo. El consumo de carne viene resentido desde hace meses, en línea con la caída del poder adquisitivo.
“Hubo una baja bastante importante en las ventas”, reconoció Betancur. Sin embargo, explicó que el impacto en su caso fue menor gracias a la estrategia de precios: “Nosotros siempre tratamos de ser una opción económica. Trabajamos mucho el precio para que la gente siga consumiendo”.
Esa política se refleja en el perfil de los clientes. “Tenemos de todo: gente que busca lo más barato y otros que, por ser una fecha especial, se dan un gusto y compran algo mejor”, señaló.
Un mercado que se adapta
El Mercado Central no solo vende carne: también abastece de verduras a gran parte de la ciudad y el interior, lo que genera un flujo constante de compradores desde la madrugada. “A primera hora vienen los revendedores y después, a media mañana, el público en general”, explicó el carnicero.
En ese contexto, la diversificación y la búsqueda de alternativas también aparecen en el horizonte. Betancur mencionó, por ejemplo, el interés creciente por la carne de búfalo. “Es una opción que la gente quiere probar. Tiene menos grasa y menos colesterol, pero todavía nos falta continuidad para ofrecerla”, indicó.

