El auto que mató a Dana Sánchez circulaba a casi 100 kilómetros por hora

Un nuevo informe técnico incorporado al expediente por daños y perjuicios por el siniestro vial que se cobró la vida de la posadeña Dana Sánchez (24) determinó que el vehículo que la atropelló, al mando de Estanislao Salvador Bareiro, circulaba a una velocidad cercana a los 100 kilómetros por hora sobre la avenida Leandro N. Alem de esta capital.

La conclusión surge de una pericia accidentológica elaborada por el licenciado en Criminalística Darío Balmaceda, quien reconstruyó la mecánica del hecho ocurrido el 11 de enero de 2024 por la noche, en la intersección de la citada avenida y la calle 93. Dana regresaba del trabajo cuando fue embestida por un Mazda Coupé: resistió horas en el Hospital Madariaga hasta que, ya pasada la medianoche, a la familia le confirmaron lo peor.

El análisis técnico fue presentado en el marco de una causa civil en trámite por daños y perjuicios, paralela al expediente penal que investiga el hecho como homicidio culposo y lesiones graves culposas. Expediente que actualmente aguarda ser revisado por el Superior Tribunal de Justicia (STJ), luego de que la querella apelara la sentencia que, en agosto pasado, el Juzgado Correccional y de Menores Dos dictó dando la libertad condicional a Bareiro, -con la suspensión del juicio a prueba-.

Dana, futbolista de la ciudad capital y madre de una niña. Foto: archivo

De acuerdo con el informe, el automóvil involucrado circulaba en sentido este-oeste por la avenida Alem cuando alcanzó un badén de esa intersección mencionada. A partir de las distancias de derrape, desaceleración y rodadura final registradas en el lugar, modelos específicos de reconstrucción de colisiones permitieron estimar que el Mazda iba a una velocidad mínima de 99,75 kilómetros por hora al momento de impactar contra ese badén y luego chocar contra Dana y otra mujer que caminaba por la misma vereda que la joven.

Ese valor excede ampliamente el límite máximo permitido por la Ley Nacional de Tránsito para avenidas en zonas urbanas, que es de 60 km/h. Según el análisis técnico, la energía generada por esa velocidad influyó de manera determinante en el desenlace fatal.

No hubo obstáculos externos

El peritaje también descartó que las condiciones de la calle y del entorno hayan influido en el siniestro. De acuerdo con la reconstrucción, la calzada se encontraba en buen estado, seca y limpia, sin sustancias que redujeran la adherencia, mientras que el lugar estaba iluminado y no había obstáculos que limitaran la visibilidad de los conductores.

En ese contexto, el informe sostiene que al cruzar el badén, el coche del imputado sufrió una “perturbación dinámica abrupta” que provocó la pérdida de estabilidad del rodado. A eso le siguió un desplazamiento por más de 50 metros y el posterior derrape lateral hasta chocar contra el cordón cuneta y, finalmente, subir a la vereda, hiriendo hasta la muerte a Sánchez.

El perito sintetizó el resultado del análisis al señalar que la principal causa del siniestro fue “la pérdida de dominio del vehículo” originada por el impacto con el badén por ir a una velocidad excesiva. Esto, remarcó, generó una “secuencia dinámica irreversible de despiste, derrape, salida de calzada, ingreso a acera y embestimientos a peatones”.

La pericia se suma a las pruebas reunidas en torno al hecho en el que está acusado Bareiro, quien permanece en libertad luego de haber sido beneficiado con una suspensión del juicio a prueba, una decisión que fue apelada por la querella, representada por el abogado Adrián Benítez.

Ese beneficio judicial fue cuestionado meses después por el procurador general de la provincia, Carlos Giménez, quien en un dictamen consideró que la resolución que otorgó la probation resultó “arbitraria”, carente de fundamentos suficientes y además vulneró el derecho de defensa de la parte querellante. Algo que, para la querella, fue clave: “A mayor claridad y a mayor abundamiento, realmente esto no amerita otro fallo que no sea uno que haga lugar al recurso de casación y que le permita a las víctimas, en este caso, a los padres de Dana Sánchez, a que tengan acceso a juicio, nada más que eso”, resumía el abogado Benítez en una entrevista a los medios a fines del año pasado.

El recurso fue presentado y aún debe ser analizado por el órgano judicial, que deberá dar lugar al mismo o rechazarlo.

¿Qué puede pasar con la causa de Dana?

Pronto se cumplirán dos años y dos meses del homicidio de Dana, un episodio que marcó a toda una familia. En desacuerdo con la resolución del ex juez correccional, César Jiménez, y de la fiscal María Laura Álvarez, los padres de la joven, Isabel y Juan, apelaron la medida y -por medio del patrocinio legal del letrado Benítez- presentaron un recurso de casación al Superior Tribunal de Justicia.

Sobre este recurso, el abogado había explicado que, en caso de que el mismo se apruebe por mayoría de los ministros, se pasa a “declarar la nulidad del auto de suspensión de juicio prueba. Es decir, ese auto o esa resolución que dispuso la suspensión de juicio a prueba se va a declarar nula e inexistente, sin valor, y el juicio se va a dar inicio”.

De aprobarse la revisión de la sentencia y que se ordene pertinente hacer un debate oral, el proceso se realizaría en el mismo juzgado de la Capital que dictó la sentencia original aunque con otros funcionarios. Esto dado que el magistrado Jiménez presentó su renuncia el 15 de septiembre, casi un mes después de haber firmado la libertad condicional.

En cifras

99,75

Es la velocidad con la que conducía Salvador Bareiro al momento de chocar el badén y atropellar a Dana, según la pericia accidentológica de parte.