El dólar mayorista inició septiembre otra vez en el centro de la escena financiera y volvió a superar los $1.510, luego de cerrar agosto con su quinto avance mensual consecutivo. La expectativa de la city es que durante el noveno mes del año continúe el deslizamiento del tipo de cambio, aunque por el momento los analistas no anticipan un salto abrupto.
El tipo de cambio mayorista terminó agosto en $1.508,50, luego de avanzar $23,50, equivalente a un 1,6% mensual. En el año, sin embargo, la suba del dólar continúa muy por debajo de la inflación acumulada. Este martes avanzó 0,3% ($4,5) hasta los $1.513 y se mantuvo a un 24,3% del techo de la banda, que hoy se ubicó a $1.881,22.
La dinámica de agosto dejó además un cambio relevante en la estrategia oficial. Después de varias semanas en las que el Gobierno buscó contener al mayorista alrededor de los $1.500, el tipo de cambio comenzó a moverse con mayor flexibilidad, en paralelo con una distensión de las tasas de interés. La administración del mercado, de todos modos, continuó a través de intervenciones en futuros e instrumentos dólar linked.
Los contratos de dólar futuro anotaron mayoría de bajas en los tramos de 2026. El mercado «pricea» que el tipo de cambio mayorista se ubicará a $1.534,5 para fines de septiembre y que lo hará en torno a $1.615 para el cierre de diciembre.
Fuentes del mercado destacaron quecon los datos de la base monetaria ampliada (BMA) al 27 de agosto, fecha de liquidación de las operaciones de dólar linked del fixing, se puede estimar que el BCRA explicó cerca del 74% del volumen negociado en la Lelink D30S6 durante la rueda del 26 de agosto, correspondiente al fixing de la D31G6.
A su vez, la BMA se contrajo en $0,5 billones y, al sumar los $0,14 billones inyectados por las compras del Banco Central (BCRA) en el MULC, surge una absorción estimada de $0,64 billones por ventas de dólar linked, sobre un total operado de $0,87 billones. A partir de una tenencia de unos u$s500 millones de D30S6 antes del fixing —recibida del Tesoro el 19 de agosto a cambio de sus posiciones en D31G6—, las ventas del organismo habrían rondado los u$s430 millones, por lo que le quedarían apenas unos u$s70 millones de este título.
A nivel minorista el billete verde subió $1.535 para la venta en el Banco Nación (BNA), lo que lleva el dólar tarjeta para compras en el exterior a ubicarse a $1.995. Según el relevamiento de entidades financieras que elabora el Banco Central (BCRA), el tipo de cambio minorista se ubica en un promedio ponderado de $1.533,63
Entre los paralelos, el dólar blue cedió $10 a $1.545 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en cuevas porteñas. El dólar contado con liquidación (CCL) cayó 0,1% a $1.595,31 y el MEP perdió 0,2% a $1.532,71.
Desde Criteria destacaron que la mejora de la liquidez comenzó a trasladarse a las tasas en pesos, con la TAMAR por debajo del 25% nominal anual y una recuperación de las curvas locales. Este escenario, sumado a las compras del BCRA contribuyó a estabilizar al dólar mayorista en torno a los $1.510, luego de haber alcanzado los $1.515 durante el fixing del A3500 vinculado al vencimiento del dólar linked D31G6 la semana pasada.
Dólar: por qué septiembre podría traer más presión
Septiembre suele presentar algunas condiciones menos favorables para el peso. La demanda de moneda local tiende a debilitarse, mientras que durante los primeros días del mes aumenta la compra de dólares para atesoramiento y aparecen pagos de tarjetas vinculados a consumos en el exterior.
A ese componente estacional se suma este año un factor adicional: el mercado comienza a incorporar con mayor intensidad el escenario electoral de 2027, lo que podría acelerar gradualmente la dolarización de las carteras.
Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras, consideró que la menor demanda de pesos puede tener como contrapartida una reducción de la oferta de divisas. Sin embargo, no observa por ahora señales que permitan anticipar un salto fuerte del dólar y entiende que el Gobierno conserva herramientas para moderar eventuales episodios de volatilidad.
El economista Gustavo Ber también puso el foco sobre el escenario político. Según el economista, la demanda privada podría mantenerse relativamente estable siempre que no aparezcan señales negativas en ese frente, aunque advirtió que la aceleración de los tiempos electorales comienza a sumar incertidumbre.
El también economista Federico Glustein, en tanto, espera que empiece a profundizarse la dolarización de carteras antes del año electoral. La mayor liquidez en pesos puede contribuir a bajar las tasas, pero al mismo tiempo reducir el atractivo del carry trade e incrementar la demanda de instrumentos vinculados al dólar.
De cara a las próximas ruedas, el Comité de Inversiones de Criteria advirtió que el escenario internacional podría sumar presión, ante la suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y una Reserva Federal más restrictiva frente a la inflación.
Ámbtio

