El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene en sus agendas la discusión sobre la revisión de metas del programa económico acordado con la Argentina, lo que definirá el desembolso de USD 2.000 millones al Banco Central.
Las conversaciones entre los funcionarios argentinos y el staff técnico del FMI continuaron en las últimas horas, mientras que el directorio del organismo mantuvo una reunión informal para evaluar el progreso de los primeros tres meses del programa iniciado en abril de 2025, según informó la agencia Bloomberg.
La discusión formal sobre la revisión de metas podría tener lugar la próxima semana, antes de que comience el receso estival en los organismos internacionales en Washington. Aunque desde el equipo económico argentino prefirieron no confirmar fechas puntuales, aseguraron que las conversaciones siguen abiertas y que la evaluación de los primeros objetivos del programa, en particular el superávit primario y la acumulación de reservas, continúa siendo una prioridad.
Desafíos para cumplir las metas de reservas
El cumplimiento de la meta de acumulación de reservas del Banco Central es uno de los puntos más críticos de la revisión. La fecha de corte original para evaluar las reservas era el 13 de junio, pero las estimaciones indican que el Gobierno quedó unos USD 4.000 millones por debajo del objetivo para esa fecha.
Para intentar acercarse a las exigencias del programa, el Gobierno activó mecanismos alternativos, como la compra directa de divisas por parte del Tesoro, con el fin de sumar dólares a las reservas internacionales. Desde el 23 de junio hasta el 17 de julio, el Tesoro adquirió alrededor de USD 641 millones, aunque se espera que existan compras adicionales.
El FMI subraya la necesidad de más reservas y reformas estructurales
En un informe reciente, el FMI advirtió que la economía argentina necesita aumentar sus reservas internacionales y poner en marcha reformas clave para mejorar su acceso a los mercados internacionales y atraer inversiones extranjeras. El informe subraya la importancia de continuar con la implementación del programa de Facilidades Extendidas (EFF), que fue aprobado recientemente, para mantener una balanza comercial sólida y recuperar el acceso al financiamiento internacional.
El Fondo también recomendó una «flexibilización cuidadosa de las restricciones cambiarias», acompañada de políticas macroeconómicas estrictas, con el objetivo de acumular reservas, recuperar el acceso a los mercados y fomentar la inversión extranjera. Además, instó a implementar políticas macroprudenciales rigurosas para garantizar la sostenibilidad de los flujos de capital y evitar distorsiones en los mercados.
Asimismo, destacó que las reservas continúan por debajo de los niveles adecuados y que se requieren esfuerzos tempranos para recomponerlas, al mismo tiempo que se promueve la compra de divisas para cumplir con las obligaciones externas.
