El Gobierno nacional reafirmó su postura de vetar cualquier ley que implique un aumento en las jubilaciones, en línea con su compromiso de mantener el equilibrio fiscal. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, declaró que si el Senado aprueba la reforma jubilatoria, el presidente Javier Milei ejercerá su facultad de veto. En caso de que el Congreso insista con la ley, el Ejecutivo cumplirá con su aplicación, pero compensará el gasto mediante recortes en otras partidas presupuestarias para sostener el déficit cero .
La reforma jubilatoria, que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados, propone una recomposición del 8,1% en los haberes previsionales, elevando la jubilación mínima a $285.000. Además, establece actualizaciones mensuales basadas en el índice de precios al consumidor (IPC) y un ajuste anual adicional vinculado a la evolución de los salarios .
El presidente Milei ha sido enfático en su rechazo a cualquier iniciativa legislativa que comprometa el equilibrio fiscal, advirtiendo que vetará toda medida que ponga en riesgo el déficit cero. En caso de que el Congreso insista en la promulgación de la ley, el Gobierno aplicará recortes en otras áreas para compensar el gasto adicional .
Esta firmeza del Ejecutivo ha generado tensiones con la oposición, que impulsa la reforma jubilatoria como una medida para mejorar el poder adquisitivo de los jubilados. El debate ahora se traslada al Senado, donde se definirá el futuro de la iniciativa y la respuesta del Gobierno ante su posible aprobación.
