El Gobierno realizará este miércoles la primera emisión de un bono en dólares desde 2019. Se trata de un título con ley local y vencimiento en 2029, con el que el Ministerio de Economía busca cubrir parte de los pagos previstos para enero, que superan los US$4200 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que la intención oficial es recaudar US$1000 millones a una tasa inferior al 9%. Sin embargo, analistas privados consideran posible un monto mayor para afrontar las amortizaciones de los Bonar 2029 y 2030, que suman cerca de US$1180 millones.
En un informe, GMA Capital señaló que esa cifra funciona como un “piso” para la colocación y destacó que la baja del riesgo país y el volumen de depósitos en dólares en el sistema financiero podrían facilitar la operación. En la misma línea, Max Capital recordó que unos US$1200 millones del vencimiento de enero corresponden al capital de esos bonos.
El nuevo título tiene un cupón del 6,5%, pero los analistas anticipan que será colocado por debajo de la par, lo que implicará un rendimiento mayor. Max Capital estimó que el bono podría ubicarse en US$86,70 por lámina de 100, con una TIR cercana al 10,7%. Desde PPI, en tanto, proyectaron un rendimiento en torno al 11,5%, aunque señalaron que el Gobierno buscaría una tasa inferior.
Para apuntalar la demanda local, la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) habilitó a las compañías de seguros a tomar cauciones en dólares para participar de la licitación, con un límite equivalente al 20% de su cartera de títulos públicos.
Los analistas advierten que, pese a este incentivo, el interés final dependerá de inversores internacionales y corporativos locales, que no cuentan con beneficios adicionales. Consideran que la emisión servirá como prueba del acceso del Tesoro al financiamiento en moneda extranjera, más allá del nivel exacto de la tasa que finalmente convalide el mercado.
