El portavoz presidencial Manuel Adorni confirmó que el veto a la reforma jubilatoria será total, sin posibilidad de negociación, mientras el presidente Javier Milei acusa a legisladores de populismo fiscal. El proyecto aprobado por el Senado podría implicar un gasto adicional del 1,2% del PBI
El gobierno nacional enfrenta una situación tensa tras la aprobación en el Senado del proyecto de ley para modificar la fórmula de movilidad jubilatoria. Esta propuesta, respaldada por la oposición, ha sido duramente criticada por el presidente Javier Milei, quien acusó a los legisladores de «populismo fiscal» y de poner en riesgo el futuro económico del país.
En respuesta a estas declaraciones, el vocero presidencial Manuel Adorni confirmó que el veto será total y que no hay margen para negociaciones. «El veto va a ser total, no hay ningún tipo de negociación. La decisión está tomada», aseguró Adorni. Agregó que el proceso burocrático para el veto podría tomar hasta 15 días corridos.
La ley aprobada establece una actualización mensual basada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y una compensación adicional del 8,1% para empalmar con la inflación no cubierta de enero. Según el gobierno, esta ley implicaría un gasto adicional del 1,2% del PBI, lo que obligaría al Estado a contraer deuda. Desde la Oficina del Presidente argumentaron que «esta ley implica un gasto adicional del 1,2% del PBI, obligando al Estado a contraer deuda que deberán pagar en el futuro los jóvenes argentinos».
Además, defendieron las medidas actuales, destacando que «desde enero, las jubilaciones han aumentado un 5% en términos reales mientras bajamos el gasto y combatimos la inflación». El expresidente Mauricio Macri también expresó su apoyo al veto en un mensaje en redes sociales, resaltando la importancia de proteger el bienestar de los jubilados y las futuras generaciones.
