El ministro del Interior, Diego Santilli, retomó esta semana las reuniones con gobernadores con un objetivo claro: conseguir apoyos para las reformas que el Gobierno quiere que el Congreso trate este año. Este lunes se encontró en Casa Rosada con Claudio Poggi, de San Luis, y con Juan Pablo Valdés, de Corrientes, en lo que marcó la vuelta de ese canal de diálogo político.
Las reuniones en la Casa Rosada de Diego Santilli con los gobernadores
El movimiento llegó pocas horas después de una reunión de Gabinete encabezada por Javier Milei, la primera desde el 24 de febrero. Con ese encuentro, el oficialismo buscó recuperar la iniciativa y dejar atrás varias polémicas recientes, como los viajes de Manuel Adorni, las propiedades bajo investigación y la causa por la estafa Libra.
A esto se sumó la difusión de una lista de funcionarios y legisladores que accedieron a créditos hipotecarios del Banco Nación con tasas bajas.
En este contexto, la Casa Rosada apunta a avanzar con su agenda en el Congreso. Para este miércoles a las 15 está convocada una sesión clave para tratar la reforma de la Ley de Glaciares, uno de los proyectos más importantes para el oficialismo.
El Gobierno necesita sumar apoyos en un escenario donde los gobernadores vuelven a ser decisivos y busca lograr una victoria legislativa después de semanas complicadas.
Santilli recibió a Poggi en la Casa Rosada como parte del trabajo conjunto con las provincias. Durante la reunión hablaron sobre el paquete de leyes que impulsa el Presidente y sobre distintos temas de la relación entre Nación y San Luis. El gobernador también planteó la posibilidad de extender la concesión de la Ruta Nacional 7 para conseguir fondos y mejorar su estado.
Más tarde, el ministro se reunió con Valdés, con quien repasó los proyectos que el Gobierno quiere impulsar en el Congreso. Entre ellos aparecen cambios en la Ley de Glaciares, iniciativas sobre propiedad privada, desalojos, tierras rurales y modificaciones en el régimen penal vinculado a delitos migratorios.
Tanto San Luis como Corrientes fueron claves para aportar votos al oficialismo en leyes anteriores, como la Ley Bases y la reforma laboral. Estas reuniones forman parte de una ronda más amplia de contactos con gobernadores que el Gobierno retomó en los últimos días, con la idea de ordenar apoyos en un Congreso muy dividido y con votaciones ajustadas. Además, busca frenar pedidos de interpelación, investigaciones en comisiones y posibles intentos de juicio político.

Los adelantos de coparticipación que prepara el Gobierno para las provincias
Las reuniones que Santilli retomó con los gobernadores se dan en un momento en el que las provincias necesitan cada vez más ayuda económica para funcionar.
Este lunes, el Gobierno oficializó un esquema que permite adelantar hasta $400.000 millones de coparticipación a 12 provincias. Son fondos que les corresponden, pero se entregan antes de tiempo para cubrir gastos y luego deben devolverse dentro del mismo año.
Según datos del diputado Guillermo Michel, en el primer trimestre de 2026 los recursos coparticipados bajaron un 6,3% en términos reales, lo que significó una pérdida de $1,1 billones para las provincias. En ese mismo período, la recaudación de Ingresos Brutos subió 34% en términos nominales, pero en la práctica casi no creció: apenas un 1,1% real.
Con menos transferencias de Nación, ingresos propios que no alcanzan y dificultades para conseguir financiamiento, los adelantos de coparticipación se volvieron clave para que las provincias tengan liquidez en el corto plazo.
En este contexto, el Gobierno activó este esquema mientras negocia apoyos políticos con los gobernadores. La sesión por la Ley de Glaciares será la primera prueba de esta estrategia en una semana en la que necesita mostrar resultados.
