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El Gran Premio Histórico pasó por Posadas y sigue su recorrido por la tierra colorada

Posadas. El Gran Premio Histórico (GPH) llegó  domingo pasado a la ciudad de Posadas con la presencia de más de 120 autos de distintas marcas y modelos. Los vehículos llegaron a Misiones para recorren los tradicionales caminos rojos provinciales en el marco de la 22ª edición de la prueba.

La caravana arribó a la playita El Brete proveniente de Goya, donde había finalizado la segunda etapa. Luego, los vehículos permanecieron en parque cerrado en la cascada de la costanera, punto desde donde partieron esta mañana rumbo a Puerto Iguazú.

El tramo misionero comprende tres días, incluido el descanso programado en la ciudad de las Cataratas. Hoy, pese a la amenaza de lluvia, los autos emprendieron un extenso recorrido de 518 kilómetros que incluyó Santa Ana, Oberá, Panambí, El Soberbio, San Vicente, Dos de Mayo y Montecarlo, hasta llegar a Puerto Iguazú. Allí permanecerán hasta el martes, cuando los participantes podrán visitar el Parque Nacional Iguazú antes de continuar con la competencia.

Etapa 2, ya recorrida.

La etapa del miércoles unirá Puerto Iguazú con Resistencia a lo largo de 636 kilómetros, luego continuará hasta Concordia (530 km) y finalmente hasta Santa Fe (425 km), donde caerá la bandera a cuadros.

Durante la escala en Posadas, los fanáticos pudieron disfrutar de un verdadero museo itinerante al aire libre, con la presencia de Fiat, Peugeot, Renault, Ford, Chevrolet, Torino, Mercedes-Benz, BMW y varias de las recordadas “cupesitas” que hicieron historia en el automovilismo argentino.

La cupé de 1939 y el homenaje a Fangio

Entre los vehículos que captaron la atención estuvo la Chevrolet Coupé 1939 de Alejandro Sanuzzi, oriundo de Villa Madero, La Matanza (Buenos Aires). Se trata del mismo modelo que utilizó Juan Manuel Fangio en el Gran Premio de Turismo Carretera de 1949.

En diálogo con Fórmula Tuerca, programa conducido por Carlos García Coni y transmitido por el streaming de Misiones Online, Sanuzzi compartió su experiencia:

“Contento de poder dar la vuelta, así que vamos a ver lo que pasa. No tan contento con los resultados, pero bueno. Esta cupesita es del año 1939, la misma que utilizó Fangio en el ‘49 para dar la vuelta”.

 

El aquella oportunidad, el “Chueco”, vivió una hazaña y la solidaridad de sus pares fue clave en aquella competencia. El astro argentino en 1949 recorrió todo el país; sin embargo, Fangio tuvo un problema en Iguazú y Eduardo Orcola, de Chaco, le prestó el tren delantero para que siguiera viaje.

Sanuzzi relató, además, cómo llegó a adquirir la cupé hace 14 años: “Arrancamos con un 404 y en un gran premio fuimos para el sur a traer la cupesita de Venado Tuerto, ‘el avión’ le decían. No la compramos, pero nos encantó y dijimos vamos a comprar una como esa. Y bueno, terminamos comprando esta”.

En cuanto a la competencia, el piloto admitió contratiempos en las etapas previas. “En la primera veníamos muy bien, pero nos paró la policía y ahí perdimos un poco en la clasificación. En la segunda se me rompió el sensor del cardán y perdimos bastante más, hicimos dos pruebas a la deriva. La meta es dar la vuelta, y si podemos remontar, mejor”.

Acerca del Gran Premio Histórico

El Gran Premio Argentino Histórico forma parte del calendario oficial de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) dentro de la categoría Rallies de Regularidad, otorgando puntos tanto para el Campeonato Argentino GPA como para el Campeonato CODASUR.

Más allá de la competencia, el evento se convirtió en un motor de desarrollo regional: impulsa la actividad comercial de las localidades que integran su recorrido y fortalece el turismo. Cada edición se transforma en una vidriera itinerante de la Argentina, mostrando sus paisajes, su cultura y sus postales más emblemáticas.

 

El Gran Premio no solo significa acelerar y competir, también representa la posibilidad de compartir. Durante una semana, los corredores conviven en un mismo ambiente, reencontrándose con viejos amigos y forjando nuevas amistades que nacen al calor de la ruta.

Las ciudades anfitrionas se preparan especialmente: ofrecen hospedajes con infraestructura moderna, espacios ideales para los encuentros sociales, cenas típicas y el descanso necesario para los competidores. A su vez, restaurantes y comercios se ven colmados, reflejando el movimiento económico que trae la caravana.

La organización cuenta año tras año con el apoyo de sponsors de peso como YPF y La Caja, empresas con estrecho vínculo con el Automóvil Club Argentino, además de la participación de automotrices como Fiat, Peugeot, Toyota y Renault. También resulta clave la colaboración de municipalidades y gobiernos locales, que reciben a los participantes con hospitalidad y respaldo logístico.

Uno de los pilares del evento es su fin solidario: al concluir cada etapa, los corredores deben entregar cinco kilos de alimentos no perecederos a Cáritas Argentina, contribución que luego se distribuye a instituciones de cada diócesis local.

Con la presencia de al menos 150 autos en competencia y alrededor de 500 personas involucradas entre pilotos, copilotos y organización, el Gran Premio Histórico es uno de los eventos más relevantes del automovilismo nacional.

Siguientes días de recorrido

  • Etapa 3:

  • Etapa 4: