El Huracán Polo amenaza las costas del Pacífico mexicano

Mexico. El fenómeno meteorológico Polo se ha transformado rápidamente en uno de los huracanes del Pacífico más potentes en décadas, alcanzando la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson e impulsado por las cálidas aguas del fenómeno de El Niño. Aunque los pronósticos indican que es poco probable que el meteoro toque tierra directamente, las autoridades han emitido alertas extremas ante la inminente amenaza de marejadas, corrientes de resaca mortales, intensas lluvias e inundaciones que pondrán en riesgo las zonas costeras de México.

El Pacífico mexicano se encuentra en estado de máxima alerta tras la rápida e impactante evolución del Huracán Polo. Calificado por el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en Miami (NHC) como una tormenta “extremadamente peligrosa”, el fenómeno meteorológico se ha posicionado como una de las tormentas más fuertes jamás registradas en la cuenca del Pacífico, alimentado directamente por las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.

A primera hora del miércoles, Polo se localizaba a unos 300 kilómetros al sur de Zihuatanejo y a 540 kilómetros al surgeaste de Manzanillo. El meteoro avanzaba con dirección norte a una velocidad de 4 km/h, registrando vientos máximos sostenidos de 255 km/h. Con estas cifras, Polo se convirtió en el tercer huracán de categoría 5 de la actual temporada del Pacífico —sumándose a Genevieve y Lowell—, superando el umbral de los 253 km/h (157 mph) fijado para la máxima categoría de la escala Saffir-Simpson.

De acuerdo con las predicciones del NHC emitidas la noche del martes, se prevé que el huracán efectúe un giro brusco hacia el noroeste para posteriormente desplazarse en dirección oeste-noroeste durante los próximos días. Si bien la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, comunicó que los reportes técnicos consideran poco probable que el vórtice de Polo impacte de manera directa en tierra firme, el radio de afectación es sumamente amplio: sus vientos con fuerza de huracán se extienden hasta a 65 kilómetros del centro, mientras que los vientos con intensidad de tormenta tropical alcanzan un radio de hasta 169 kilómetros.

Por este motivo, se han pronosticado condiciones meteorológicas adversas desde el miércoles hasta el jueves a lo largo de la franja costera de los estados de Guerrero, Michoacán y Colima. Las precipitaciones intensas calculadas rondan entre los 8 y 15 centímetros de lluvia para Guerrero y Michoacán, con afectaciones de menor volumen en las áreas costeras de Oaxaca, Colima y Jalisco. Este nivel de lluvia representa un alto riesgo de deslaves e inundaciones repentinas.

Paralelamente, la actividad en la cuenca incluye la presencia de Odalys, fenómeno que en la madrugada del miércoles subió de intensidad desde tormenta tropical hasta huracán de categoría 1. Odalys se situaba a 2.085 kilómetros del extremo sur de Baja California, desplazándose hacia el este-noreste a 15 km/h con vientos máximos sostenidos de 120 km/h; sin embargo, las autoridades confirmaron que no representa una amenaza para el territorio continental.

La rápida intensificación de Polo ha sorprendido a la comunidad científica. El NHC calificó como “verdaderamente notable” la celeridad con la que el fenómeno ganó fuerza en solo 24 horas. Philip Klotzbach, investigador del Departamento de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Estatal de Colorado, detalló que este salto vertiginoso es consecuencia de El Niño, el cual genera patrones de viento idóneos y aguas oceánicas más cálidas que funcionan como combustible de alta potencia. Kristen L. Corbosiero, profesora de la Universidad de Albany, ratificó el carácter histórico de este evento. Klotzbach recordó además que mientras El Niño estimula la violencia de las tormentas en el Pacífico y ocasiona sequías severas en México y Centroamérica, causa el efecto opuesto en la cuenca del Atlántico, donde la temporada ha batido récords por su inusual periodo prolongado de inactividad de huracanes.

Históricamente, los vientos de Polo se equiparan a muy pocos precedentes en la región, entre ellos el Huracán Patricia en 2015, cuyos registros alcanzaron ráfagas de 346 km/h. Ante el riesgo inminente, la Embajada de Estados Unidos en México emitió una alerta para exhortar a sus ciudadanos a mantenerse fuera del agua y alejados de las playas, previniendo sobre olas anómalas, corrientes de resaca y deslizamientos de tierra.

En las zonas vulnerables de la costa mexicana, los habitantes reviven la incertidumbre provocada por embates ciclónicos de años previos. Playas desiertas, cielos nublados y mar picado han marcado la jornada. Las autoridades locales determinaron la suspensión temporal de clases desde el martes en varias circunscripciones, al tiempo que la Marina de México dictaminó el cierre de puertos en Guerrero y Michoacán.

La angustia es palpable entre los comerciantes locales. En la localidad de Lázaro Cárdenas, Michoacán, Concepción López Villegas realizaba trabajos de resguardo en su restaurante ante el embate del oleaje en la línea de playa. «Estamos preocupados y tratando de proteger nuestros negocios», expresó López Villegas mientras observaba la marejada junto a vecinos de la zona. «Y, por supuesto, estamos tristes porque es nuestro patrimonio, nuestro legado, que de un momento a otro podría ser destruido”.