El INYM se vacía: derogan una resolución clave y profundizan la pérdida de control sobre la yerba mate

El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) decidió derogar la Resolución 185/2020, una normativa que establecía un requisito esencial: que toda yerba mate elaborada y sus derivados solo pudieran comercializarse en el país si contaban con un Certificado de Análisis de Laboratorio.

La medida profundiza el vaciamiento funcional del organismo creado por la Ley 25.564, al dejar sin efecto una herramienta clave para garantizar la trazabilidad y calidad del producto estrella de la economía misionera. Con esta derogación, el INYM pierde otra de las pocas atribuciones de control que aún mantenía, dejando al sector sin regulación técnica propia y supeditado a normas alimentarias nacionales cada vez más flexibilizadas.

El INYM se asemeja cada vez más a una estructura decorativa. Ya no define precios de referencia ni fija el valor de la materia prima
El INYM se asemeja cada vez más a una estructura decorativa. Ya no define precios de referencia ni fija el valor de la materia prima

Una norma nunca aplicada, pero fundamental

La Resolución 185/2020 fue sancionada en medio de un debate sobre la calidad y los estándares fisicoquímicos de la yerba mate, cuando se habilitó la importación del producto con precios competitivos en Brasil y Paraguay. Establecía que cada R.N.P.A. debía contar con un análisis obligatorio del INYM o de laboratorios habilitados. Su aplicación, sin embargo, nunca se hizo efectiva: el propio organismo reconoció que nunca se reglamentó el protocolo de remisión de muestras ni los parámetros técnicos exigibles.

Cinco años después, y con un contexto político completamente distinto, el directorio del INYM decidió abrogar la resolución, alegando que su falta de aplicación la volvía obsoleta y generaba inseguridad jurídica. En los hechos, el organismo reconoce así su incapacidad de ejecutar funciones básicas de fiscalización.

El directorio del INYM hoy a cargo de Gerardo Vallejos de Piporé
El directorio del INYM hoy a cargo de Gerardo Vallejos de Piporé

Cambios normativos que desarman al INYM

La decisión se enmarcó en el Decreto Nacional 90/2025, que impulsa una política de “simplificación normativa” promovida por el Ejecutivo nacional. Bajo ese paraguas, el INYM adhirió a una revisión completa de sus reglamentos y, en ese proceso, perdió la regulacion como uno de sus instrumentos más importantes de control.

Sumado a eso, el Decreto 35/2025 modificó el Código Alimentario Argentino para eliminar la obligatoriedad de contar con R.N.P.A. en productos importados desde países del MERCOSUR con acuerdos sanitarios. Esto permite a muchos operadores evitar el registro ante autoridades nacionales y operar con simples declaraciones juradas, sin pasar por controles técnicos específicos.

De institución rectora a ente testimonial

Con esta resolución, el INYM se asemeja cada vez más a una estructura decorativa. Ya no define precios de referencia ni fija el valor de la materia prima, perdió peso en la definición de políticas sectoriales y ahora renuncia también al control de calidad.

Distintos sectores de la cadena yerbatera han denunciado este proceso como parte de una estrategia deliberada de debilitamiento institucional. Algunos dirigentes incluso hablan del INYM como una “cáscara vacía”, con oficinas y directorio, pero sin poder real de intervención.

“Se está desmantelando el INYM”

Fuentes vinculadas a cooperativas de producción del interior de Misiones señalaron a Radio Up que “el INYM ya no garantiza ni calidad, ni precio, ni representación sectorial. Se está desmantelando lentamente”. También advierten que la concentración de poder en grandes grupos industriales se favorece ante la ausencia de controles, lo que puede repercutir negativamente en productores pequeños e independientes.

La derogación de la Resolución 185/2020 es un síntoma más del proceso de desregulación generalizada en sectores productivos clave. En el caso de la yerba mate, no se trata solo de una bebida, sino de una cadena agroindustrial de alto impacto social y cultural. Sin instrumentos técnicos, sin control, y sin capacidad de intervención real, el INYM se aleja de los fines para los que fue creado.

Fuente: Radio Up