
En un Paycom Center colmado, el Oklahoma City Thunder derrotó 103-91 a los Indiana Pacers en el séptimo partido de las Finales y se coronó como el nuevo campeón de la NBA 2025. Fue una noche inolvidable para la franquicia, que obtuvo su primer título desde su traslado a Oklahoma, luego de aquel campeonato de 1979 conseguido como los Seattle Supersonics.
Los Thunders alcanzan la gloria
El encuentro fue intenso desde el arranque. Thunder salió a la cancha con Shai Gilgeous-Alexander, Lu Dort, Jalen Williams, Chet Holmgren e Isaiah Hartenstein, mientras que los Pacers formaron con Tyrese Haliburton, Andrew Nembhard, Aaron Nesmith, Pascal Siakam y Myles Turner. Sin embargo, a menos de diez minutos de iniciado el partido, Haliburton sufrió una lesión en la pierna derecha y tuvo que abandonar el encuentro, dejando a su equipo sin su máxima figura.

A pesar del golpe, Indiana logró irse al descanso 48-47 arriba, tras un primer cuarto parejo que finalizó 25-22 para el local. Pero el segundo tiempo fue todo de Oklahoma: el Thunder salió con intensidad, impuso su ritmo y llegó a estar 11 puntos arriba en el tercer cuarto, que cerró con una ventaja de 81-68.
En el último período, los de Oklahoma ampliaron la diferencia hasta los 21 puntos, controlando el juego de principio a fin. La ausencia de Haliburton (que había anotado 9 puntos antes de la lesión) se sintió con fuerza en el equipo visitante, que no logró reponerse.
El resultado final fue 103-91, y con ello, el Thunder levantó su primer trofeo como franquicia de Oklahoma, convirtiéndose además en el segundo equipo más joven en coronarse campeón en la historia de la NBA.
El gran protagonista fue Shai Gilgeous-Alexander, quien sumó 29 puntos y 12 asistencias, y fue elegido tanto MVP de la temporada regular como de las Finales. “Este equipo es especial, lo soñamos y lo conseguimos juntos”, declaró emocionado tras el partido.
