El Madariaga lidera la red que salva infartos en cada rincón de Misiones

“Cada minuto que se pierde, el músculo del corazón se sigue muriendo”: la provincia despliega REAMMIS, el sistema integral que busca garantizar atención oportuna del infarto agudo de miocardio en cada rincón del territorio

Desde 2024, la provincia avanza con REAMMIS —la Red de Infarto Agudo de Miocardio de Misiones—, un sistema articulado de atención, traslado, telemedicina y capacitación que opera desde el Hospital Escuela “Dr. Ramón Madariaga” y se extiende a cada punto del territorio, incluida una segunda sala de hemodinamia en Iguazú. El objetivo es claro y urgente: reducir la mortalidad, las secuelas y el impacto socioeconómico que deja el infarto cuando no se trata a tiempo, garantizando que el tratamiento —un stent o un trombolítico— llegue antes de que el daño sea irreversible.

El enemigo silencioso: cuando la arteria se tapa

El infarto agudo de miocardio es una emergencia tiempo-dependiente. La arteria coronaria se obstruye por un trombo y el músculo cardíaco comienza a morir de manera progresiva. Cada minuto sin tratamiento equivale a tejido perdido, y tejido perdido equivale a consecuencias que van desde arritmias graves hasta la muerte.

“El paciente que tiene este evento necesita una atención rápida, necesita una reperfusión rápida, necesita abrirse la arteria para que el músculo del corazón no se siga muriendo, evitando así las arritmias graves o la potencial mortalidad que tiene esta entidad”, advirtió el doctor Enzo Moreschi, coordinador general de REAMMIS.

Pero el drama no termina con quienes no sobreviven. Hay otra dimensión igualmente preocupante: los pacientes que llegan tarde y sobreviven con secuelas profundas. Insuficiencia cardíaca crónica, polimedicación, hospitalizaciones recurrentes y una calidad de vida deteriorada que golpea a las familias y al sistema sanitario por igual. “Es un gasto para el sistema de salud público”, subrayó Moreschi, poniendo en perspectiva la dimensión económica y social del problema.

El Hospital Madariaga: centro neurálgico de la red

El Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” no es solo el efector de mayor complejidad de Misiones: es el corazón operativo de REAMMIS. Desde sus salas de hemodinamia, el equipo de cardiología intervencionista recibe los casos más críticos del sur y centro provincial, al tiempo que coordina de manera telefónica y por telemedicina la respuesta de los médicos del interior ante cada infarto diagnosticado.

La institución concentra la capacidad técnica de realizar angioplastia primaria —la colocación de un stent para restablecer el flujo coronario—, el estándar de oro en el tratamiento del infarto con supradesnivel del ST cuando el tiempo y la logística lo permiten. Para los casos donde el traslado haría perder tiempo crítico, la red promueve el uso de fibrinolíticos: fármacos trombolíticos que disuelven el coágulo en el lugar donde el paciente se encuentra.

“Hay múltiples barreras que tenemos que afrontar: barreras propias del paciente —hay que educar a la población—, barreras propias del sistema de salud —si no sabemos hacer electrocardiograma, si no sabemos reconocer el electro— , destacó Moreschi.

REAMMIS: la arquitectura de una provincia que responde

Creada formalmente en 2024, la Red de Infarto Agudo de Miocardio de Misiones —REAMMIS— representa una política sanitaria de alcance provincial que articula hospitales, centros de atención primaria, ambulancias y especialistas en un solo sistema de respuesta coordinada. La red opera bajo la premisa de que el electrocardiograma es la llave maestra: con esa única herramienta, disponible incluso en el primer nivel de atención, puede diagnosticarse un infarto con supradesnivel del ST y activarse de inmediato el protocolo de reperfusión. “Con esa única herramienta ya se va a diagnosticar si tiene un infarto”, precisó Moreschi, subrayando la importancia de que cada médico de la provincia sepa interpretar un trazado cardíaco.

Tres coordinadores especializados conforman el núcleo de guardia permanente: el doctor Enzo Moreschi, la doctora Luciana Naque y la doctora Agostina Tallar. Un número telefónico de acceso directo les permite asistir en tiempo real a cualquier profesional del interior que enfrente un caso de infarto agudo, orientando el diagnóstico y la decisión terapéutica sin importar la distancia geográfica.

Iguazú: el segundo pivote que descentraliza la urgencia

Uno de los avances más significativos de REAMMIS es la incorporación de un segundo centro de hemodinamia en Puerto Iguazú, que permite una distribución geográfica estratégica de la atención de alta complejidad. La lógica es clara: los pacientes del norte provincial son derivados a Iguazú para angioplastia primaria, mientras que los del sur y centro convergen en el Madariaga.

“Por suerte contamos con otro centro de hemodinamia en Iguazú donde estamos tratando de que los pacientes de la mitad de Misiones para arriba terminen en Iguazú en angioplastia primaria, y la mitad para abajo terminan acá en el Madariaga”, explicó Moreschi, graficando cómo la descentralización acorta los tiempos de traslado, el factor más determinante en la sobrevida del infarto.

Estadísticas en tiempo real: la red que se audita a sí misma

REAMMIS no improvisa: mide. La implementación de un sistema de estadísticas en tiempo real permite a los coordinadores analizar los tiempos de atención, identificar cuellos de botella y ajustar protocolos con base en evidencia real provincial. “Vamos a poder hacer un análisis propio de la red para saber qué protocolos tenemos que mejorar, qué tiempos tenemos, a dónde tenemos que apuntar dentro de la provincia”, detalló el coordinador.

Esta capacidad de autoevaluación convierte a REAMMIS en un sistema que aprende y se perfecciona, orientado no solo a resolver la emergencia de hoy sino a construir una respuesta sanitaria más robusta para el mañana. La red también proyecta su alcance hacia el sector privado, reconociendo que la política sanitaria trasciende la gestión pública.

El Madariaga en perspectiva: liderazgo técnico y compromiso territorial

El Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” consolida con REAMMIS su rol como institución rectora en salud cardiovascular para toda la provincia. Su participación en la red no es meramente operativa: es estratégica, pedagógica y coordinadora. Desde sus aulas y consultorios se forma a los profesionales que atienden en el interior; desde sus salas de hemodinamia se recuperan las arterias de pacientes que, sin este sistema, habrían llegado demasiado tarde o no habrían llegado. La institución encarna una concepción de hospital público que excede sus paredes: un centro que irradia capacidad resolutiva hacia cada punto del mapa misionero, asumiendo que la equidad geográfica en salud no es un ideal abstracto sino una deuda concreta que se salda con organización, tecnología y vocación.

Fundación Parque de la Salud: el respaldo tecnológico que hace posible la red

Detrás de cada diagnóstico remoto, de cada transmisión de electrocardiograma desde el interior, de cada coordinación en tiempo real entre un médico rural y el equipo del Madariaga, hay una infraestructura tecnológica que no surge de la improvisación. La Fundación Parque de la Salud cumple un rol determinante en ese soporte, articulando de manera coordinada la inversión en tecnología calificada que hace operativa a REAMMIS.

Su trabajo conjunto con el sistema público y el Gobierno provincial representa una modalidad de gestión innovadora: la colaboración institucional al servicio de la urgencia cardíaca. Equipamiento de diagnóstico, conectividad para telemedicina y plataformas de gestión de datos son algunos de los pilares en los que la Fundación pone su sello, garantizando que la red no solo exista en el papel sino que funcione en cada guardia, en cada centro de atención primaria, en cada ambulancia que recorre la selva misionera. En un sistema donde el tiempo es el recurso más escaso, la Fundación Parque de la Salud asegura que la tecnología no sea el eslabón débil: es, por el contrario, el habilitador silencioso que conecta voluntades, acorta distancias y, en definitiva, salva vidas.