Posadas. Presión arterial, controles y prevención: la jornada que le devolvió el protagonismo a la medicina que cuida antes de que la enfermedad llegue
En el marco de la conmemoración del Día del Médico de Familia, la Residencia de Medicina General y Familiar del Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” organizó una jornada de atención primaria a la salud en los consultorios externos de Zona Capital, con atención a niños y adultos, seguimiento de patologías crónicas, control de pacientes sanos, toma de presión arterial y charlas preventivas sobre hipertensión y alimentación, en una propuesta que buscó acortar la distancia entre el sistema sanitario y la población que más lo necesita.
Una fecha con propósito: celebrar haciendo
Hubo una decisión detrás de la jornada que no es menor. En lugar de conmemorar el Día del Médico de Familia con actos o reconocimientos institucionales, la Residencia de Medicina General y Familiar del Madariaga eligió celebrar trabajando. La doctora Agustina Trinidad, referente de la actividad, lo sintetizó con precisión: “Desde la Residencia de Medicina General y Familiar estamos conmemorando el Día del Médico de Familia realizando una jornada de atención primaria a la salud acá en los consultorios externos de Zona Capital”.
La elección del espacio tampoco fue casual. Los consultorios externos de Zona Capital representan uno de los puntos de contacto más directos entre el hospital y la comunidad que lo rodea, un escenario donde la atención primaria tiene sentido real y urgente.
Un abanico amplio: de los más chicos a los adultos mayores
La propuesta cubrió un espectro amplio de necesidades. La jornada contempló atención de niños y adultos, seguimiento de patologías crónicas y controles de salud tanto en adultos como en niños que no presentan enfermedad pero necesitan monitoreo preventivo. “La jornada consiste en atención de niños y adultos, seguimiento de patologías crónicas, seguimiento de control de adultos sanos, de niños sanos”, describió la doctora Trinidad.
La distribución en múltiples consultorios fue una respuesta operativa concreta a la demanda. El equipo se organizó de manera tal que la afluencia de pacientes pudiera ser absorbida sin cuellos de botella, priorizando que cada persona recibiera una atención de calidad.
Hipertensión, alimentación y prevención: el mensaje que se repite porque sigue siendo necesario
Entre las actividades que mayor visibilidad tuvieron durante la jornada estuvieron la toma de presión arterial y las charlas educativas sobre hipertensión arterial. La elección del tema no es arbitraria: la hipertensión es una de las patologías crónicas más frecuentes y, al mismo tiempo, una de las más subdiagnosticadas en la población argentina. Trinidad fue específica sobre el contenido de esas charlas: “Cómo se tienen que cuidar, la alimentación que tienen que tener”.
La prevención como eje de la medicina familiar no es un concepto nuevo, pero sigue siendo urgente en contextos donde el sistema de salud tiende a responder más a la demanda de enfermedad que a la lógica del cuidado anticipatorio.
El control anual como hábito cultural: el objetivo de fondo
Más allá de las actividades puntuales del día, la jornada persiguió un objetivo que trasciende la coyuntura: instalar en la comunidad la idea del control médico periódico como práctica de cuidado personal. “La idea de esto es hacer un acercamiento del público, de la población, de los pacientes que quieran atenderse y que quieran venir a su control médico para poder tener su control anual”, explicó la doctora Trinidad.
En ese planteo reside uno de los desafíos más profundos de la medicina general y familiar: construir una relación continua entre el médico y el paciente, que no se active únicamente ante la urgencia sino que opere de manera sostenida, preventiva y cercana.
La Fundación Parque de la Salud, respaldo de una medicina que cuida antes de curar
Iniciativas como esta jornada de atención primaria son posibles en el marco de una estructura institucional que las sostiene y les da proyección. La Fundación Parque de la Salud cumple un rol central en ese engranaje, trabajando de manera coordinada en la inversión en tecnología calificada y en el fortalecimiento de los equipos que hacen posible una medicina de calidad. Su trabajo complementa al del hospital en todos los niveles de atención, desde las especialidades de alta complejidad hasta la medicina familiar, que es, en definitiva, la primera línea de contacto entre el sistema sanitario y la vida cotidiana de las personas.
