El papa Francisco pasó una “noche tranquila” y descansa en el hospital

El Vaticano informó que el papa Francisco pasó otra “noche tranquila” mientras continúa internado en el Hospital Gemelli de Roma, donde ya lleva 21 días de hospitalización. A pesar de que su estado de salud sigue siendo “complejo”, el pontífice mantiene una evolución estable.

En un comunicado breve, la Santa Sede detalló: “La noche transcurrió tranquila”. En los últimos días, este fue el patrón en la recuperación del papa. Además, se indicó que “el papa aún descansa” como parte de su proceso de recuperación.

Francisco, de 88 años, sufrió crisis respiratorias el lunes 3 de marzo, pero desde entonces pasó dos días consecutivos sin presentar nuevas complicaciones, según el Vaticano. Ayer se informó por primera vez que comenzó a recibir fisioterapia motora o muscular.

Durante la tarde del miércoles, el papa permaneció un tiempo en un sillón del hospital. Sin embargo, por la noche, debió utilizar nuevamente una mascarilla de oxígeno, la tercera vez consecutiva en que es necesaria. Durante la mañana, esta es reemplazada por una cánula nasal de alto flujo, que ofrece un soporte más ligero.

Desde su ingreso el 14 de febrero, Francisco recibió atención médica en varias ocasiones previas, aunque nunca por un período tan prolongado. Esta situación generó interrogantes sobre su capacidad para continuar con sus funciones.

Los reportes médicos reiteraron la complejidad de su estado de salud. En los últimos años, el papa se sometió a cirugías del colon y el abdomen, además de presentar dificultades para caminar. Debido a ello, los especialistas mantienen un pronóstico “reservado”, sin definir un plazo de recuperación.

Pese a su estado, Francisco descartó públicamente la posibilidad de renunciar. La última renuncia de un pontífice fue la de Benedicto XVI en 2013. Con la proximidad de la Semana Santa, aún no se informó qué papel tendrá Francisco en las celebraciones litúrgicas.