En la Casa Rosada no terminan de calibrar cuál será el impacto de la posible visita del papa León XIV a la Argentina prevista para noviembre, al borde de la campaña 2027, año electoral. Luego de la incendiaria homilía de Jorge García Cuerva contra el Gobierno en el Tedeum del 25 de mayo, Javier Milei tuvo que salir este martes a hacer equilibrio frente al Episcopado en medio del fuerte mal estar que generaron las palabras del Arzobispo porteño en La Libertad Avanza.
La semana pasada, el canciller Pablo Quirno se reunió con el Presidente para anticiparle «la buena noticia que hará feliz a todo el pueblo argentino». El ministro confirmó que solo resta definir la fecha para la visita de León XIV pero este martes, durante una entrevista radial, Milei agregó que posiblemente sea en noviembre teniendo en cuenta que el Santo Padre tiene previsto también un viaje a Uruguay para esa fecha
En los círculos eclesiásticos, ya comenzó a trascender desde el Vaticano la posible agenda del Papa en la Argentina en el marco de una gira a América del Sur que incluiría también a Perú, país donde el actual Sumo Pontífice estadounidense Robert Prevost, seguidor del Papa Francisco y perteneciente a la orden de San Agustín, pasó la mayor parte de su vida pastoral al frente de la diócesis de Chiclayo.
Para poder confirmar la llegada de León XIV, el Gobierno y el Vaticano completaron todos los pasos formales y diplomáticos previos necesarios para concretar la visita. El 14 de mayo fue designado el arzobispo estadounidense Michael Wallace Banach como nuevo embajador de la Santa Sede en la Argentina, cargo que permanecía vacante desde enero, cuando el Pontífice había trasladado a Albania al arzobispo polaco Miroslaw Adamczyk, quien ocupaba hasta ese momento la Nunciatura en la Argentina.
Los frentes de Javier Milei
También desde el Ministerio de Relaciones Exteriores se completó la designación del nuevo Secretario de Culto, Agustín Caulo, en reemplazo de Nahuel Sotelo quien asumió como legislador bonaerense. Caulo pertenece también a las Fuerzas del Cielo, la agrupación que comanda Santiago Caputo y que se mueve en cada vez más en sintonía con el canciller Pablo Quirno.
La llegada del Papa al país abre varios frentes delicados para Javier Milei. No sólo en el plano interno sino también con Washington. Tras las críticas de García Cuerva el lunes en el Tedeum patrio al Gobierno, incluida la condena al «terrorismo de las redes sociales», la advertencia sobre «la sombra de una nube de desmembramiento social», y el señalamiento a aquellos que «viven de privilegios», la relación de la Casa Rosada con el Episcopado atraviesa su peor momento. Un vínculo que ya venia deteriorado por la negativa del Presidente a recibir a las autoridades de de la Conferencia Episcopal Argentina que encabeza Marcelo Colombo y por la calificación de «maligno en la tierra» que Milei le había propinado en campaña al entonces Papa Francisco.
Colombo ha cuestionado duramente el impacto del ajuste económico del gobierno nacional en los sectores más vulnerables (jubilados, personas con discapacidad, estudiantes), crítica que reiteró García Cuerva en su homilía frente al Presidente y el gabinete. Pero el titular del Episcopado advirtió también sobre la creciente demanda alimentaria en parroquias y organizaciones de Cáritas, señalando que «antes nos ayudaba gente en Cáritas que ahora son también gente que nos viene a pedir»
En este contexto de creciente tensión interna entre la Casa Rosada y el Episcopado se comenzó a diseñar la llegada del papa León XIV al país. Para bajar la tensión, Quirno y Sandra Pettovello se reunieron la semana pasada con García Cuerva antes del Tedeum, y desde La Libertad Avanza evitaron salir a confrontar con el duro discurso de García Cuerva mas allá del mal estar interno expresado por algunos integrantes destacados de La Libertad Avanza, como el diputado nacional, Alberto Benegas Lynch, titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, quien directamente calificó de «lamentable «la homilía del arzobispo porteño.
Tensión con el Episcopado
«El mensaje de García Cuerva fue lamentable e injusto con los logros del gobierno. Algunos militan con sotana el regreso del peronismo que nos dejó 57% de pobres. La permanente demonización del individuo, la riqueza y la romantización de la pobreza, los deja siempre en un mal lugar», fue el mensaje publicado este domingo en redes sociales por Benegas Lynch, uno de los disputados nacionales más cercanos a Milei. Ya en campaña, su padre, había reclamado públicamente romper relaciones diplomáticas con el Vaticano.
León XIV tiene una prédica política y social cercana a la de el Papa Francisco, y su gira por Argentina prevista para noviembre, ya con la campaña presidencial activada de cara al 2027, asoma como un arma de doble filo para La Libertad Avanza. De acuerdo a la relevado por Ámbito con al menos dos fuentes del Episcopado, el Santo Padre podría estar en el país unos cuatro días para visitar al menos cinco destinos, en una recorrido similar, pero más acotado, al realizado por Juan Pablo II en 1987.
Además de su visita a la Ciudad de Buenos Aires, territorio donde se desarrolló la labor pastoral de su predecesor, Jorge Bergoglio, como Arzobispo porteño, León XIV iría también a Santiago del Estero, designada en 2024 diócesis primada de la Argentina por el Papa Francisco. La cercanía de esa provincia con Córdoba llevaría al jefe del Vaticano también hasta ese distrito para entrar con contacto con los fieles. Pero se habla de más destinos en el país. Al igual que Juan Pablo II podría visitar Viedma, en Río Negor, y habría casi una incursión obligada también al norte del país.
¿León XIV en Salta?
En Cafayate, Salta, funciona la prelatura que, aun sin rango de diócesis, esta administrada por la orden de San Agustín, la misma a la que pertenece León XIV. Antes de su papado, el entonces sacerdote agustino recorrió el Valle Calchaquí en 2004, cuando visitó Cafayate y otras localidades cercanas para alentar la labor misionera. En 2014 regresó a esa localidad salteña para participar activamente de la ordenación episcopal de Demetrio Jiménez, un querido obispo perteneciente a la misma orden religiosa.
Pero más allá de la prédica interna que León XIV pueda desplegar en el país en plena motosierra de Javier Milei a jubilados, universidades, salud pública y sectores de la discapacidad, la llegada del Papa tiene un componente de peso geopolítico que podría impactar también en la relación bilateral de Milei con Estados Unidos. Es que Donald Trump es un ferviente opositor a Prevost a partir de las fuertes criticas del Sumo Pontífice a la guerra en Irán. «El papa León es débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior”, publicó Trump en su red Truth Social. Incluso el presidente estadounidense llego a difundir una imagen suya caracterizado como Jesús que debió borrar ante el repudio del varios integrantes del partido republicano.
«El papa León dijo cosas que son incorrectas. Estaba muy en contra de lo que estoy haciendo con respecto a Irán, y no se puede tener un Irán nuclear”, dijo Trump en el marco de un conflicto bélico que también es apoyado por el gobierno de Javier Milei. La respuesta de León XIV a La Casa Blanca no tardó en llegar: “No considero mi papel como el de un político. No soy un político. No quiero entrar en un debate con él. No le tengo miedo a la administración de Trump. Seguiré hablando en voz alta del mensaje del Evangelio, por el que trabaja la Iglesia. No miramos la política exterior con la misma perspectiva. Pero creemos en el mensaje del Evangelio como constructores de paz”, afirmó León XIV.

