El presidente de Georgalos confirmó que comenzó a fabricar en China los caramelos Flynn Paff, en respuesta a la pérdida de competitividad en Argentina

La decisión se explica por costos locales elevados -impositivos, laborales y logísticos- frente a una estructura más eficiente en Asia.

Un dato ilustra la distorsión: traer un contenedor desde China a Buenos Aires cuesta unos US$4.000, mientras que moverlo desde Córdoba ronda los US$2.000. Sin embargo, incluso con ese mayor costo logístico internacional, producir en China sigue siendo más barato por escala y productividad.

En este contexto, reducir impuestos solo a nivel nacional tiene impacto limitado si provincias y municipios no acompañan, ya que gran parte de la carga sigue concentrada en esos niveles.