El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina alertó que la crisis económica nacional ya erosiona la estabilidad de la clases media

El monseñor Marcelo Colombo, Arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), trazó una radiografía sobre el estado de vulnerabilidad social. El prelado analizó la relación con el poder político y el legado transformador de un pontificado que logró “bajar la palabra al llano”. En declaraciones al programa “No la Vimos Venir” por Eco Medios, Colombo advirtió sobre un deterioro que “ya no solo afecta a los sectores históricamente postergados, sino que ha comenzado a erosionar la estabilidad de la clase media y de grupos específicos como los jubilados y las personas con discapacidad”.

La institución religiosa utiliza sus redes territoriales para monitorear la situación económica en cada rincón del país de manera constante. La “capilaridad” de la Iglesia, ejercida fundamentalmente a través de Cáritas, “permite obtener datos en tiempo real sobre la situación de los hogares argentinos”, señaló Monseñor Colombo. En ese contexto, el referente dijo que hay una profundización de las necesidades “que trasciende los márgenes tradicionales de la pobreza”. Por este motivo, el obispo manifestó su preocupación por los sectores que antes presentaban una situación financiera mucho más equilibrada.

El rol de las provincias ante la ausencia nacional

De acuerdo al monseñor, se observa un empeoramiento en la calidad de vida de estratos que anteriormente gozaban de estabilidad. Asimismo, existe una preocupación latente por el mundo de la discapacidad, donde se denuncian demoras en el pago de aportes y apoyos institucionales. En ese marco, el prelado destaca la credibilidad de Cáritas como una institución con rendición de cuentas clara, capaz de llegar allí donde el Estado a veces encuentra limitaciones burocráticas. Esta transparencia consolidó la confianza de la sociedad en las acciones solidarias de la Iglesia durante este último tiempo.

El análisis de Colombo también tocó la gestión política, destacando “el contraste entre las administraciones provinciales y el Gobierno nacional”. “Percibo una preocupación real por cómo afrontar las políticas nacionales con los limitados recursos provinciales; allí es donde los gobernadores encuentran sus mayores desafíos”, sostuvo.

Finalmente, Monseñor Colombo reflexionó sobre la figura del Papa Francisco, situándolo en un podio de relevancia histórica junto a íconos culturales como Diego Maradona y Lionel Messi. Para la conducción de la Iglesia argentina, el mensaje de Francisco ha consistido en retirar a Jesús exclusivamente de la solemnidad de la cruz para presentarlo como un revolucionario que confrontó las estructuras de su tiempo para imponer el mandato del amor y la igualdad. Esta visión constituye la columna vertebral de la gestión de Colombo en este complejo año 2026.