En su primera visita de Estado a Beijing, el presidente de Uruguay selló nuevos acuerdos con Xi Jinping, priorizó la fluidez comercial y dejó abierta la puerta a un tratado de libre comercio entre China y el Mercosur, en una estrategia que busca consenso regional.
China. El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, concretó esta semana una serie de acuerdos con China durante su primera visita oficial al país asiático desde que asumió la presidencia en marzo de 2025. El momento central de la gira tuvo lugar el 3 de febrero de 2026, cuando fue recibido en Beijing por su par chino, Xi Jinping, en el Gran Palacio del Pueblo.
Tras el encuentro, Orsi remarcó que el vínculo con China constituye una “política de Estado” para Uruguay y subrayó que, más allá del objetivo final de un Tratado de Libre Comercio (TLC), lo prioritario en esta etapa es consolidar la fluidez comercial. “Si esto termina en un TLC, a esta altura no es lo más importante; lo relevante es el camino de confianza y los acuerdos técnicos alcanzados”, afirmó el mandatario en declaraciones difundidas por medios uruguayos y la agencia Xinhua.
Desde Beijing, Xi Jinping reafirmó la voluntad de profundizar la Asociación Estratégica Integral con Uruguay y destacó al país sudamericano como una “puerta de entrada” de China al Atlántico Sur. En ese marco, expresó su respaldo a una mayor integración productiva con el Mercosur, una señal clave para el posicionamiento regional de Montevideo.
En la declaración conjunta firmada por ambos gobiernos se dejó constancia explícita del interés en iniciar un proceso de diálogo formal para un eventual TLC Mercosur–China. El giro marca una diferencia respecto a la estrategia de la administración uruguaya anterior, ya que Orsi busca ahora avanzar en bloque, con el aval de Brasil y una Argentina que observa el proceso con cautela.
Entre los acuerdos anunciados se destaca la creación del Grupo de Trabajo para la Fluidez del Comercio, un organismo técnico orientado a reducir barreras no arancelarias y agilizar protocolos fitosanitarios. La medida apunta a beneficiar a los exportadores de carne, granos y lácteos de la región y podría convertirse en un estándar que China extienda a otros socios del Mercosur.
El director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay, Ignacio Bartesaghi, calificó la visita como un “éxito táctico”, al considerar que Orsi logró descomprimir tensiones con los socios regionales al pasar de una estrategia bilateral a otra de carácter multilateral. En la misma línea, el canciller Mario Lubetkin sostuvo que la gira permitió modernizar marcos jurídicos clave, como la actualización del Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones vigente desde 1993, lo que brindaría mayor previsibilidad a inversiones tecnológicas chinas en la región.
La visita también generó reacciones externas. La Embajada de Estados Unidos en Uruguay manifestó que sigue con “atención y preocupación” el fortalecimiento de los lazos tecnológicos entre Montevideo y Beijing, en particular en materia de 5G. A su vez, Taiwán expresó una firme protesta por la reafirmación uruguaya del principio de “una sola China”, lo que abrió un nuevo frente de debate político interno en Uruguay y críticas de la oposición, respondidas por el oficialismo del Frente Amplio.
