El salario mínimo en Argentina ha sufrido una caída significativa en su poder adquisitivo desde la asunción del nuevo gobierno en 2023. Un informe de CIFRA revela que, en un contexto de alta inflación, el salario mínimo ha perdido más de un tercio de su valor real, cubriendo apenas una fracción de las necesidades básicas de una familia tipo.
La situación del salario mínimo en Argentina se deterioró notablemente desde la llegada del gobierno de Milei en diciembre de 2023. Según un informe del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), el salario mínimo se ha visto impactado por una inflación acelerada y ajustes salariales insuficientes.
Un contexto de crisis y deterioro
El informe, realizado por Mariana L. González para CIFRA, destaca que al mes de febrero de este año, el salario mínimo representaba menos del 20% del salario promedio en el sector privado.
Esto refleja su pérdida de relevancia como herramienta para asegurar un ingreso digno. Comparando con noviembre de 2019, el salario mínimo real ha disminuido un 44,1%, y si se considera desde noviembre de 2015, la caída es del 57,3%. Si el poder adquisitivo del salario mínimo se hubiese mantenido desde 2015, hoy alcanzaría alrededor de 700.000 pesos.
Sin embargo, el salario mínimo actual cubre solo el 58,1% de la canasta básica alimentaria y algo más del 25% de la canasta básica total, según cifras del INDEC. Estos niveles son comparables con los peores momentos de la crisis de 2001.
La falta de consenso y la imposición de aumentos
Durante 2024, el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo se reunió en cuatro ocasiones, pero la falta de consenso obligó a la Secretaría de Trabajo a imponer aumentos nominales, en su mayoría alineados con las propuestas empresariales.
La última actualización en diciembre de 2024 resultó en una pérdida adicional del 7% en el poder adquisitivo. Los aumentos nominales no lograron compensar la inflación. Entre septiembre de 2023 y marzo de 2025, el salario mínimo aumentó de $132.000 a $296.832, un incremento nominal del 124,8%, mientras que la inflación acumulada triplicó ese porcentaje.
El salario mínimo en Argentina atraviesa una de sus peores crisis, con una pérdida significativa de su poder adquisitivo desde 2023. La inflación y los bajos aumentos salariales han debilitado su capacidad para asegurar un ingreso digno.

Fuente: MO
