El salario mínimo se desploma: pérdida del 26,5% en nueve meses

En efecto, a partir de la aceleración de la inflación provocada por la última gran devaluación, el SMVM de enero de este año ya se había reducido en un 17% respecto del valor de noviembre. «Entre febrero y mayo el incremento nominal acompañó la inflación por lo cual no se observaron reducciones adicionales. En el mes de junio se produjo una nueva caída, seguida por cierta recuperación en julio y una nueva contracción en agosto», agregaron desde el IIEP.

¿Qué es el Salario Mínimo, Vital y Móvil?
El Salario Mínimo, Vitál y Móvil define el piso de ingresos que puede recibir una persona como retribución de su trabajo. Además, también funciona en los hechos como referencia para el pago de algunos programas sociales o de la cuota alimentaria en el caso de padres separados.

A modo de ejemplo, los beneficiarios del Potenciar Trabajo cobraban el equivalente al 50% del SMVM, aunque con su reemplazo por otros 2 programas esto se modificó por un monto fijo. Otro caso es de las Becas Progresar, donde quedan excluidos los estudiantes cuyas familias tengan ingresos por más de 3 SMVM.

A la crisis de salarios se le sumó la crisis de empleo
Si bien el salario real profundizó su contracción desde la llegada de Milei a la Casa Rosada, lo cierto es que ya desde hace años que venían mostrando un deterioro. Por el contrario, lo que sí cambió de manera más notoria en los últimos meses fue la dinámica del empleo: mientras durante el Gobierno del Frente de Todos la tasa de desempleo se mantuvo baja (aunque en un contexto de crecimiento del fenómeno de trabajadores pobres), desde diciembre comenzó a observarse una fuerte pérdida de empleos.

Según los últimos datos de la Secretaría de Trabajo, entre noviembre y junio se perdieron 182.500 puestos de trabajo asalariado (suma de empleados privados, públicos y en casas particulares), mientras que la contracción es de 204.100 si se toma en cuenta el último pico de agosto del año pasado.

La tasa de entrada del empleo, que mide el porcentaje de incorporaciones de trabajadores en relación al stock de ocupados a fin del mes anterior, mejoró en julio por primera vez desde enero pero aun así se mantiene baja en términos históricos.