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El sector foresto-industrial de Misiones enfrenta una crisis de rentabilidad por las medidas del Gobierno nacional

El presidente de AMAYADAP, Enrique Bongers, analizó la compleja situación del sector foresto-industrial de Misiones, marcado por la pérdida de rentabilidad, la capacidad ociosa y la falta de competitividad frente a países vecinos. El dirigente destacó iniciativas como la reactivación del puerto de Eldorado y créditos para viviendas de madera, y reclamó una mayor atención del Gobierno nacional hacia las economías regionales.

El Ingeniero Forestal Enrique Bongers, presidente de la cámara gremial empresaria AMAYADAP (que nuclea a unos 70 socios de toda la cadena foresto-industrial de Misiones), dialogó con el programa de streaming Sala Cinco, transmitido por Misiones Online, para brindar un panorama detallado del sector. Con una trayectoria que va desde la ingeniería forestal hasta la producción de pellets en Colonia Victoria, Bongers analizó los problemas estructurales que afectan a los aserraderos, la falta de competitividad internacional, los proyectos logísticos en marcha y las propuestas para motorizar la actividad. El dirigente no ocultó la gravedad de la situación pero rescató la resiliencia del sector y el recambio generacional que impulsa la innovación.

Crisis y falta de rentabilidad en la foresto-industria

El contexto macroeconómico, si bien pudo controlar la inflación, aún no ofrece las condiciones para que el sector salga a competir, según Bongers. “En general, este contexto económico, si bien entendemos que es bueno el tema de que el tema de la inflación no sea un problema tan grave como lo era antes, realmente el sector entiende que todavía no están dadas las condiciones para que salgamos a competir. O sea, el mercado interno está deprimido”, afirmó.

El presidente de AMAYADAP explicó que la situación golpea con más fuerza a los aserraderos pequeños, que no tienen forestaciones propias. “El aserradero chico no tiene forestaciones propias o tiene muy pocas, y tiene que salir a comprar al mercado. Entonces, por ahí no llega a precios internacionales para poder vender su madera”, indicó.

En cuanto a los grandes aserraderos, Bongers señaló que están sosteniendo el empleo y los impuestos, pero sin rentabilidad. “El aserradero grande, ¿qué está haciendo? Se está comiendo  el ahorro, el capital forestal. Si bien está trabajando, está sosteniendo la fuente de empleo, paga impuestos y todo, gira la rueda, no están teniendo rentabilidad. Están trabajando a contribución marginal”, dijo.

La capacidad ociosa del sector ronda el 50% o 60%, y si mejoraran las condiciones logísticas y de costos, se podría trabajar a pleno. “Si tuviéramos diferentes condiciones, hoy esa capacidad ociosa que tienen los aserraderos podría estar trabajando a full, generando más fuentes de empleo y atacando mercados, como por ejemplo la madera rústica para Asia, que no deja de demandar”, explicó.

Bongers detalló que la provincia exporta principalmente madera seca cepillada, molduras y paneles, con destinos como Estados Unidos, Centroamérica y Asia. Sin embargo, la competencia es feroz. “Entrás con volumen y con precio a competir con aserraderos del mundo muy grandes, de muy alta producción”, dijo.

Costos, dólar y plazos de pago

En relación con el tipo de cambio, Bongers señaló que los anuncios oficiales sobre un posible dólar a 1.800 pesos complican las proyecciones. “Por ahí esos anuncios a veces afectan también, porque nosotros estamos atados a los insumos en dólares, el adhesivo, el polietileno, entonces esos anuncios son complejos”, sostuvo. “Con un dólar de 1.600 pesos estimo que estaríamos mejor. El tema es que no sigan aumentando los costos como viene pasando”.

Uno de los golpes recientes fue el aumento de la energía sin previo aviso, que obligó a las empresas a absorber el costo. “Hace dos meses atrás, tuvimos aumentos de costos de energía sin aviso. Nos llegó la factura de lo que habíamos gastado el mes pasado. Lo que ya habíamos producido y vendido y entregado nos llegó más caro.  ¿Cómo metés a los costos? ¿Cómo hacés para decirle a tu cliente, ‘che, mira, en realidad, no era ese precio, era otro’?”, explicó.

Bongers también se refirió a la extensión de los plazos de pago en el mercado interno, que pasaron de 30-60 días a 120-150 días, y mencionó casos extremos donde los corralones rechazan mercadería por falta de ventas. “Hay aserraderos, me comentan algunos socios de la cámara, que dicen ‘mirá, tengo dos equipos de madera, llevátelos y después me vas mandando los cheques’”. En otras ocasiones, los corralones rechazan los productos porque no logran venderlos. “Entonces, bueno, ahí está”, dijo Bongers. “Necesitamos también medidas que motoricen, por ejemplo, la construcción en el mercado interno”.

Logística fluvial: la llave para competir

Uno de los ejes centrales del diálogo fue la propuesta para mejorar la logística a través de la hidrovía. Bongers explicó que desde la cámara impulsan la puesta en funcionamiento del puerto de Eldorado, conectado con Posadas e Ituzaingó. “Hicimos mucho lobby desde la cámara, que era otro de los problemas: la logística nuestra, la posibilidad de que esté en funcionamiento el puerto de Eldorado. Eso llegó a nivel nacional, y este año se trata la Ley de Cabotaje”, dijo.

El proyecto permitiría un ahorro de entre 800 y 1.000 dólares por contenedor, clave para entrar a mercados como China. “Ese ahorro nos permitiría entrar a esos mercados con, por ejemplo, madera rústica. El aserradero grande estaría exportando todo lo que quiere a China y ya le dejaría un margen, dejando un poco más del mercado interno y otras exportaciones para el aserradero chico”, sostuvo.

Bongers explicó la mecánica en detalle. “Hay una empresa interesada en tomar los tachos vacíos, los contenedores de Ciudad del Este, dejarlos en Eldorado, dejarlos en Posadas, dejarlos en Ituzaingó, y hacer esa vuelta de bajar la madera, por ejemplo, los productos en Eldorado, Posadas, Ituzaingó, y subir con cabotaje, subir con materiales de construcción, polietileno, cemento, lo que sea”.

El dirigente señaló que la provincia ya invirtió en el puerto de Posadas y que está en licitación para que lo maneje un privado, y que Eldorado podría estar operativo en tres años si se dan las condiciones. “Según escuché, estaban por hacer las pruebas de cómo estaba el estado de ese puerto, porque en realidad hace muchos años atrás se utilizaba el puerto. Es más, Arauco lo utilizó en una época. Quizás podríamos volver a utilizarlo si está en condiciones, y eso no necesitaría tanta inversión según lo que comentan. En un período no muy largo podría estar operativo”, afirmó.

Propuestas para motorizar el mercado interno

Para dinamizar la demanda, AMAYADAP elevó una nota a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, solicitando créditos para la vivienda propia de madera o mixta. “Eso motorizaría un montón la construcción en todas las provincias de la Argentina, y consumiendo madera, y no solo madera, sino que ahí tenés mano de obra, tenés otros materiales que también motorizaría bastante la economía del sector”, explicó Bongers.

Bongers mencionó que, a pesar del déficit habitacional, aún no recibieron respuesta formal. “Desde nación nos pidieron todos los datos de personería jurídica de nuestra cámara, todo, para que conozcan que existimos. Estamos muy lejos de la General Paz, y para acá como que no nos miran”, dijo.

También se refirió a las compras de viviendas de madera desde China, que compiten directamente con la producción local, aunque los costos son similares. “Si te ponés a pensar, en realidad, compará esas casas de China con las casas que podemos hacer aquí en la provincia de Misiones, y los costos están ahí nomás”, afirmó. “Me parece que no estamos más caros”.

La cuestión impositiva: demoras en el reintegro del IVA

Otro de los reclamos del sector es la demora en el reintegro del IVA a las exportaciones. Bongers explicó que, al exportar, las empresas no cobran IVA pero lo pagan en sus compras, y deben recuperarlo mediante reintegros del Estado. “Si esos reintegros demoran, no podés salir a exportar el 100% porque en 3 o 4 meses no hay liquidez y no te cierran los números”, advirtió.

El presidente de AMAYADAP señaló que el sector automotriz es el principal beneficiario de estos reintegros, y que a la foresto-industria le llegan las migajas. “Los primeros que se llevan el IVA es el sector automotriz en la Argentina. Es uno de los más grandes, y después lo que queda es ‘chirola’, y después va con cuentagotas al resto de las economías”, indicó.

Recambio generacional y economía circular

Asimismo, Bongers resaltó que se está dando un recambio generacional en el sector, con hijos de dueños que buscan nuevas alternativas. “Lla generación esa le están tratando de buscar la vuelta con nuevos productos y nuevas líneas de producción”, dijo. Como ejemplo de innovación, mencionó su propia fábrica de pellets en Colonia Victoria, que produce biocombustible a partir de subproductos de aserraderos que antes se desechaban. “Imaginate, hace 15 o 20 años atrás, casi todos los subproductos de los aserraderos se desechaban. En mi caso, hago economía circular”, explicó.

Bongers detalló que el 85% de su producción de pellet se exporta a Brasil y Uruguay, y también tiene una línea para uso veterinario como absorbente sanitario. “La línea pet va toda al canal veterinario. Es un nicho de mercado que tiene varias presentaciones de envase, todo un desarrollo que se hizo en su momento”, agregó.

Finalmente, el dirigente llamó a terminar con el divorcio entre política y producción, y a trabajar en mesas de diálogo. “El maderero es resiliente, está sosteniendo la fuente de empleo totalmente y sabemos que Misiones tiene un potencial muy grande. Se debe acabar este divorcio que hay entre la producción y la política, y tenemos que empezar a sentarnos en mesas de trabajo y decir, ‘Bueno, a ver, ¿esto favorece a la producción? ¿No afecta al medio ambiente? ¿Genera empleo genuino? ¿Genera impuestos? Vamos para adelante’”, concluyó.

Misiones Online