Brasil. Los legisladores brasileños dieron luz verde a la reforma constitucional que bajará el límite de 44 a 40 horas semanales. La medida no requiere sanción presidencial y entrará en vigor tras su promulgación en octubre.
Los senadores de Brasil dieron un paso decisivo al aprobar por amplia mayoría la reforma constitucional que reduce la jornada de trabajo de 44 a 40 horas semanales y establece un esquema de cinco días laborales. La Cámara alta ratificó el proyecto por 75 votos a favor y solo uno en contra, manteniendo el mismo texto que venía del trámite parlamentario previo. Al no sufrir modificaciones respecto del articulado impulsado en la Cámara de Diputados, la enmienda será promulgada directamente por las mesas directivas de ambos recintos sin necesidad de pasar por el Poder Ejecutivo para su sanción.
Los trabajadores brasileños verán aplicada la modificación en dos etapas progresivas a partir de su publicación oficial. La norma estipula que, dos meses después de la promulgación, el tope semanal bajará en una primera instancia a 42 horas. Posteriormente, al cumplirse 14 meses de la entrada en vigencia, la jornada se consolidará en un máximo de 40 horas semanales, distribuidas en un límite estricto de ocho horas diarias.
El texto de la enmienda blindó el nivel de ingresos de los empleados frente al recorte de la carga horaria. La legislación aprobada prohíbe de forma explícita cualquier tipo de reducción salarial, ya sea nominal o proporcional, un resguardo que alcanza de forma directa a los pisos mínimos fijados para cada categoría profesional en el mercado laboral.
Consenso político en pleno escenario electoral
La transformación del régimen de trabajo se instaló como uno de los ejes centrales en la agenda pública de cara a los comicios del país. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva impulsó la medida como un estandarte de su plataforma, mientras que su rival de cara al balotaje, Flávio Bolsonaro, también respaldó el texto final sancionado en el Congreso, lo que garantizó una contundente mayoría transversal durante la votación en el Senado.
Tras completarse el debate en las dos cámaras parlamentarias, las mesas directivas confirmaron la fecha para institucionalizar el cambio normativo. La promulgación oficial quedó fijada para el próximo martes 20 de octubre, momento en que comenzará a correr el cronograma legal para la implementación progresiva del nuevo esquema de trabajo en todo el territorio brasileño.
Fuente: DW
