Los temporales registrados durante el fin de semana y este lunes dejaron alrededor de 190 familias afectadas en Misiones, según el balance preliminar de la Subsecretaría de Protección Civil. La mayoría de las intervenciones estuvo relacionada con voladuras y daños en techos provocados por el granizo y las fuertes ráfagas.
El titular del organismo, Enrique “Kike” Parra, explicó que el primer episodio comenzó durante la madrugada del sábado y alcanzó a Posadas, Garupá, Loreto, El Soberbio y 25 de Mayo, esta última señalada como la localidad más perjudicada.
“El sábado a las 5 de la mañana aproximadamente hubo una granizada. Ustedes saben que las granizadas siempre son de un par de minutos, fue pocos minutos, pero afectó fuerte”, relató.
Durante esa jornada se brindó ayuda a unas 110 familias, de las cuales 45 residían en Posadas y las restantes en municipios del interior. Sin embargo, las tormentas de este lunes ampliaron el número de damnificados.
“La alerta naranja se hizo sentir en Roca, se hizo sentir fuerte en Piraí, en Santo Pipó y nuevamente en El Soberbio, donde hubo un viento muy fuerte que desprendió techos y demás”, detalló Parra.
Con las nuevas intervenciones, la cantidad estimada ascendió a 190 hogares en toda la provincia. El funcionario aclaró que se trata de un registro preliminar, debido a que podrían incorporarse nuevos casos durante las próximas horas.
“Este número no es exacto porque mañana aparece un vecino que no se pudo comunicar, porque quedó sin teléfono y llama mañana. Entonces, no es un número exacto, pero sí aproximado en un 95%”, precisó.
Pese a los daños ocasionados, ninguna persona debió abandonar su vivienda. Protección Civil entregó chapas, módulos alimentarios, colchones y frazadas, principalmente a quienes sufrieron roturas o pérdidas parciales de sus techos.
“Ninguna familia de las 180 o 190 afectadas tuvo que ser evacuada”, destacó Parra. También explicó que el sábado predominaron los inconvenientes vinculados con la caída de granizo, mientras que este lunes las mayores complicaciones fueron causadas por el viento.
Las tareas se desarrollaron junto con los municipios, la Policía de Misiones, los bomberos, Energía de Misiones y las áreas encargadas de retirar árboles y ramas. En algunos sectores, la caída de postes y cables dificultó el acceso a los domicilios.
“Muchas veces, las cosas que están adentro de la casa, si se salió una chapa o se rompió, se mojan. Por lo tanto, se asistió con módulos alimentarios y también con colchones y frazadas”, indicó.
Preocupación por la cuenca del río Uruguay
Aunque las condiciones meteorológicas mejorarían durante los próximos días, Parra advirtió que la provincia se prepara para un escenario de lluvias intensas durante los últimos meses del año. La principal preocupación está puesta en las localidades ubicadas sobre la costa del río Uruguay.
“Nos estamos preparando fuertemente para lo que tiene que ver con El Niño, que lo esperamos como más intenso en los últimos tres meses del año, en octubre, noviembre y diciembre, especialmente contra el río Uruguay, que es nuestra zona roja en lo que es emergencia meteorológica”, sostuvo.
De acuerdo con el funcionario, las precipitaciones registradas en Brasil representan el principal factor en las crecidas del Uruguay. Ante ese panorama, los organismos trabajan en un plan de emergencia activado por el gobernador el pasado 27 de mayo.
“Las evacuaciones con toda seguridad van a existir, pero seguramente en mayor cantidad que otros años, y en eso estamos poniendo todas las fichas”, manifestó.
El esquema establece que el municipio debe actuar como primer respondiente ante una emergencia. Si sus recursos humanos o económicos resultan insuficientes, puede solicitar la intervención provincial y, en una instancia posterior, recurrir a la Nación.
Parra señaló que Misiones integra una mesa federal junto con Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Formosa. El espacio busca coordinar acciones frente a los posibles efectos del fenómeno meteorológico y fortalecer la capacidad de respuesta de los equipos locales.
Recomendaciones ante una alerta
El subsecretario pidió a la población mantenerse informada mediante los canales oficiales y evitar circular cuando rige una advertencia naranja. Además, recomendó revisar el pronóstico de todo el trayecto antes de emprender un viaje.
“Si hay alerta, especialmente naranja, tratar de no moverse de la casa, no andar por la vía pública y desenchufar cualquier artefacto eléctrico”, aconsejó.
También sugirió limpiar canaletas, revisar los techos y permanecer en construcciones seguras. Si la tormenta sorprende a una persona en la calle, indicó que debe resguardarse en el ingreso de un edificio u otro espacio protegido.
“Es muy peligroso no solamente por los rayos, sino porque puede volarse cualquier cosa, una chapa, una rama o un cable”, alertó.
Finalmente, Parra consideró fundamental informar sobre los riesgos sin generar temor. Reconoció que la población de la costa del río Uruguay tiene mayor experiencia frente a las crecidas, pero recordó que otras localidades no están habituadas a emergencias meteorológicas de gran magnitud.
“Hay pueblos donde nunca en la vida tuvieron una catástrofe meteorológica. Entonces, hablar de catástrofe es como hablar de algo raro. Pero, de todas maneras, hay que insistir”, concluyó.
