Posadas. Graciela Benítez, candidata a secretaria general por la Lista Naranja Nº 2, aseguró que un salario municipal que permita recuperar capacidad de compra debería acercarse a los $2 millones. Propone una Mesa del Salario, un Observatorio Económico y una auditoría del sindicato. En las elecciones del 1 de octubre buscará convertirse en la primera mujer en conducir el SOEMP.
Graciela Benítez quiere hacer historia en el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Posadas (SOEMP). Con 38 años como trabajadora municipal, encabeza la Lista Naranja Nº 2 para las elecciones del próximo 1 de octubre y, si obtiene el respaldo de los afiliados, se convertirá en la primera mujer en conducir el gremio.
Pero Benítez busca que la discusión no quede limitada a nombres o a una disputa entre listas. Pone en el centro de su propuesta la situación salarial de los empleados municipales y sostiene que los ingresos actuales están muy lejos de cubrir las necesidades de una familia.
“Hoy tenemos trabajadores municipales cuyos ingresos están alrededor de los 700 u 800 mil pesos y que llegan a mitad de mes completamente endeudados. Eso demuestra que tenemos un problema estructural”, afirmó.
Para la candidata, un salario que permita comenzar a recuperar efectivamente el poder adquisitivo debería estar mucho más arriba.
“Entendemos que un salario que aspire a recuperar verdaderamente capacidad de compra debería acercarse a los dos millones de pesos”, señaló, aunque aclaró que no pretende convertir esa cifra en “una promesa irresponsable” ni asegurar que pueda alcanzarse inmediatamente.
Su propuesta es cambiar la lógica con la que el sindicato negocia con el Ejecutivo municipal. “No podemos ir a una mesa salarial a esperar que nos digan cuánto nos van a dar”, cuestionó.
Benítez propone crear una Mesa del Salario acompañada por un Observatorio Económico, que mida inflación, costo de alimentos y servicios y la pérdida acumulada de los ingresos municipales. “La discusión tiene que dejar de ser ‘cuánto nos ofrecen’ para pasar a ser ‘cuánto necesitamos recuperar’”, resumió.
“El sindicato tiene que estar del lado del trabajador”
Otro de sus cuestionamientos apunta al funcionamiento actual del SOEMP. Benítez explicó que ya formó parte del gremio, pero decidió alejarse en 2024 por diferencias con situaciones que observaba internamente.
“Estuve adentro y, justamente porque vi cosas con las que no estaba de acuerdo, decidí dar un paso al costado. No quería permanecer en un lugar solamente para conservar un cargo”, sostuvo.
Ahora plantea regresar con una conducción “transparente, profesional y presente en cada sector”, y anticipó que una de sus primeras decisiones, en caso de ganar, será realizar una auditoría para determinar la situación patrimonial, financiera y administrativa del sindicato.
“El afiliado tiene derecho a saber qué se hace con cada peso del sindicato”, remarcó.
Benítez también ratificó sus denuncias sobre situaciones laborales dentro de la Municipalidad. Dijo haber recibido casos de trabajadores que manifiestan haber sufrido cambios de sector, traslados u otras decisiones que consideran arbitrarias luego de reclamar o expresar posiciones diferentes.
Sin embargo, evitó generalizar: “No decimos que todo traslado sea persecución. La Municipalidad tiene facultades de organización. Lo que sostenemos es que esas facultades no pueden utilizarse como mecanismo de castigo”.
Su propuesta contempla crear una asistencia gremial y jurídica para acompañar cada situación. “Si existen razones de servicio, que se expliquen. Si existe un acto administrativo, que esté fundamentado. Y si existe una arbitrariedad, el sindicato tiene que estar ahí para defender al trabajador”, afirmó.
“No ser enemigo del Ejecutivo, pero tampoco depender”
Consultada sobre la responsabilidad del intendente Leonardo Stelatto en la situación salarial y laboral, Benítez señaló que, como máxima autoridad municipal, tiene responsabilidad política sobre las decisiones de su administración, aunque buscó diferenciar independencia sindical de confrontación permanente.
“No estoy acá para convertir una elección sindical en una pelea personal con el intendente”, aclaró.
Para Benítez, quien gane deberá sentarse con el Ejecutivo inmediatamente después de las elecciones. “Hay que tener firmeza, argumentos y capacidad de diálogo. Independencia sindical significa justamente eso: no ser enemigo del Ejecutivo, pero tampoco depender del Ejecutivo”.
También advirtió que no descarta utilizar las herramientas gremiales si la negociación no produce resultados. “Si hay diálogo, vamos a dialogar. Si hay que reclamar, vamos a reclamar. Y si llegado el momento tenemos que utilizar las herramientas gremiales que legítimamente corresponden, también lo vamos a hacer”.
Las primeras medidas
Si la Lista Naranja Nº 2 se impone el 1 de octubre, Benítez anticipó tres decisiones inmediatas: auditar las cuentas y el patrimonio del SOEMP, convocar a una Mesa del Salario y reorganizar los servicios gremiales para los afiliados.
En materia salarial, además de buscar una recomposición, pretende discutir la incorporación de conceptos al básico y establecer mecanismos periódicos de actualización. En el plano gremial, propone fortalecer la asistencia jurídica, las prestaciones de salud y medicamentos y crear un sistema permanente de recepción y seguimiento de reclamos.
Pero también promete modificar el funcionamiento interno del sindicato.
“No quiero un sindicato de cuatro personas tomando decisiones detrás de una puerta. Quiero delegados presentes, sectores representados y afiliados que sepan qué se negocia y qué se consigue”, afirmó.
Con diez listas en competencia, el SOEMP llegará al 1 de octubre con una elección fuertemente disputada. Benítez buscará allí romper además una barrera histórica y convertirse en la primera mujer al frente del sindicato de los trabajadores municipales de Posadas.
