Eliminación de retenciones: estiman que el costo fiscal alcanzaría los US$1.000 millones, lo que representa el 46% del superávit

El Gobierno nacional oficializó la suspensión de retenciones a la soja, maíz, trigo, cebada, sorgo, girasol y carnes bovinas y aviar mediante el decreto 682/2025, vigente hasta el 31 de octubre, días después de las elecciones legislativas. La medida busca tranquilidad en el frente cambiario durante las próximas seis semanas, aunque incrementará la presión sobre las cuentas públicas.

Según estimaciones privadas, la pérdida de recaudación directa podría alcanzar US$1.000 millones, lo que equivale a casi el 46% del superávit fiscal proyectado en el Presupuesto 2026. “La pérdida de recaudación sería equivalente al 46% del superávit fiscal que surge del Presupuesto 2026 de 0,3% del PBI”, indicaron desde el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

El decreto establece un tope de US$7.000 millones para que se registren las declaraciones juradas de exportación, “lo que ocurra primero”, y comprende tanto granos como subproductos. Javier Preciado, consultor especializado, explicó: “El stock de soja que queda por vender hasta que termine la campaña —hasta marzo— son 15 millones de toneladas. Son US$6.000 millones. Más unas 12 toneladas de maíz, que son US$2.400 millones. Estamos hablando de entre US$8.000 y US$8.500 millones”.

Respecto a la liquidación de los stocks, Preciado precisó: “Ni por el lado del productor, que va a sacar la cuenta del precio en pesos que le ofrece la exportación, ni la industria ahora, y cuál es el precio que recibiría si después de las elecciones el dólar subiera por encima de los $1.800. El que estaba desesperado por vender vendió en junio y el que quedó ahora es el que no tiene tanta urgencia”.

El IARAF planteó tres escenarios de liquidación:

  • 40% de maíz y 100% de soja

  • 60% de maíz y 90% de soja

  • 80% de maíz y 80% de soja

Entre los efectos de la medida, indicaron: “Mayor oferta de dólares ahora, menor después de las elecciones; ergo, menor tipo de cambio hoy (o menor pérdida de reservas del BCRA) y mayor tipo de cambio post elecciones. Menor recaudación en 2025; ergo mayor déficit fiscal primario o mayor ajuste del gasto en lo que resta del año. Mayor precio en pesos de los productos sin retenciones; ergo probable aceleración transitoria de la inflación durante los próximos meses”.

Además, se destacan efectos indirectos positivos, como la ampliación de la base imponible del Impuesto a las Ganancias, que podría generar mayor recaudación. “Según el modelo que se utilice, parte de esa renta disponible se destina a consumo y a inversión, lo que debería generar nuevos ingresos fiscales por impuestos como Ganancias, IVA y presión tributaria general por ambos destinos del ingreso”, agregó el IARAF