EE.UU. Después de años siendo sinónimo de coches eléctricos, Tesla y su mediático CEO, Elon Musk, han sorprendido a todos con algo que seguramente pocos se esperaban. Tras una caída histórica en las ventas y meses de pérdidas, Musk ha decidido que el futuro está en los drones y no en los vehículos eléctricos.
Según Morgan Stanley, el mercado de estos aparatos, junto con los aviones de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL), moverá cerca de 9 billones de euros en los próximos años. Un trozo del pastel demasiado grande como para dejarlo pasar, especialmente cuando China domina el sector y Estados Unidos, según Musk, «no puede producir actualmente sus propios aviones no tripulados».
