Ante la extrama sitiación de estos sectores productivos, los mismos emitieron un comunicado que expresa: Las distintas Cámaras, Federaciones y Asociaciones Industriales de la Provincia de Misiones queremos manifestar a través de este comunicado la actual situación de Emergencia Tarifaria en la energía para las Industrias, es imposible continuar operando con estos costos, esta matriz y esta política. Compartimos a continuación algunos conceptos de esta realidad que nos está llevando al colapso, con graves consecuencias en el tejido social y económico de la Provincia. Requerimos al Gobierno Provincial, a los Municipios y a los proveedores de energía la urgente conformación de equipos para analizar a fondo los desvíos e ineficiencias del sistema que genera esta situación.
RECLAMO URGENTE POR EL IMPACTO DE LOS COSTOS Y SOBRECOSTOS DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA SOBRE LA INDUSTRIA DE MISIONES
Las empresas industriales de Misiones manifestamos nuestra profunda preocupación, rechazo y absoluto desacuerdo con el proceso de incremento de los costos de la energía eléctrica que se viene trasladando al sector productivo, particularmente a las pequeñas y medianas industrias.
La situación ha llegado a un punto que consideramos insostenible y directamente amenazante para la continuidad de numerosas empresas, la inversión y el empleo industrial en nuestra provincia.
En las últimas facturaciones se han registrado incrementos de magnitud significativa. En reuniones mantenidas con representantes del sector industrial se informó sobre aumentos del orden del 10% en el componente de potencia y de entre el 19% y el 26% para grandes usuarios, dependiendo del nivel de consumo.
Estos incrementos no pueden analizarse de manera aislada.
La industria misionera atraviesa actualmente un escenario de baja demanda, dificultades para colocar su producción, fuerte presión sobre los márgenes, elevados costos logísticos y pérdida de competitividad. En este contexto, pretender que el aumento de la energía sea trasladado automáticamente al precio final resulta sencillamente inviable.
El mercado simplemente no lo permite.
Las empresas no pueden aumentar sus precios en la misma proporción en que aumentan sus costos eléctricos porque perderían mercados frente a competidores nacionales e internacionales.
Por lo tanto, cada nuevo incremento de la energía no es un costo que simplemente “se traslada”.
Es un costo que se absorbe, destruyendo rentabilidad, capacidad de inversión y capital de trabajo, hasta poner en riesgo la propia continuidad de las empresas.
MISIONES NO PUEDE PAGAR EL PRECIO DE SU AISLAMIENTO ENERGÉTICO
Existe además una cuestión estructural que las autoridades no pueden desconocer.
Misiones es una provincia industrialmente electrodependiente y, al mismo tiempo, carece de acceso al gas natural por red, una fuente energética fundamental para buena parte de la industria argentina.
Esto coloca a nuestras empresas en una situación de desventaja frente a industrias radicadas en otras provincias.
Mientras nuestros competidores cuentan con alternativas energéticas y estructuras de costos diferentes, la industria misionera depende en una proporción mucho mayor de la energía eléctrica para producir.
No puede entonces aplicarse a Misiones una política tarifaria indiferenciada como si nuestra estructura productiva tuviera las mismas condiciones que Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires o cualquier otro polo industrial del país.
No tenemos las mismas condiciones de competitividad y, por lo tanto, no podemos soportar la misma estructura de costos energéticos.
EXIGIMOS TRANSPARENCIA SOBRE LOS SOBRECOSTOS
Existe un segundo punto que consideramos particularmente grave.
Las empresas industriales estamos recibiendo y soportando nuevos costos y conceptos que se trasladan a nuestras facturas sin que exista, desde nuestra perspectiva, una explicación suficientemente clara, detallada y accesible sobre su origen, metodología de cálculo y razonabilidad económica.
Por ello, EXIGIMOS que se informe de manera completa, documentada y auditable la composición de cada uno de los conceptos que integran la factura eléctrica industrial, discriminando como mínimo:
* costo de la energía adquirida en el Mercado Eléctrico Mayorista;
* costo de potencia;
* transporte;
* distribución;
* cargos adicionales;
* ajustes y diferencias de períodos anteriores;
* sobrecostos o desvíos trasladados al usuario;
* impuestos, tasas y contribuciones;
* cualquier otro concepto que incremente el costo final soportado por las industrias.
No aceptamos como respuesta suficiente la simple referencia a aumentos dispuestos por CAMMESA o por la Secretaría de Energía de la Nación.
Si una parte del incremento proviene de decisiones nacionales, deberá identificarse claramente.
Si otra parte corresponde a costos, decisiones, cargos o componentes provinciales, también deberá identificarse claramente.
Las pymes industriales tienen derecho a conocer exactamente qué están pagando y por qué lo están pagando.
NO SOMOS UN USUARIO MÁS: SOMOS EL SECTOR QUE PRODUCE, INVIERTE Y GENERA EMPLEO
Resulta contradictorio hablar de desarrollo industrial, agregado de valor en origen, generación de empleo privado y aprovechamiento sustentable de los recursos mientras, simultáneamente, se incrementan de manera permanente los costos de uno de los insumos fundamentales para producir.
Las industrias no consumen energía para uso suntuario.
Consumen energía para transformar materia prima, producir bienes, exportar, abastecer el mercado nacional y sostener miles de puestos de trabajo.
Cada aumento desproporcionado de la energía impacta sobre cada una de las cadenas.
Por eso, el problema no es únicamente el valor de una factura.
El problema es la competitividad de toda la cadena industrial de Misiones.
NO SE PUEDE EXIGIR COMPETITIVIDAD Y AL MISMO TIEMPO PENALIZAR EL COSTO INDUSTRIAL
Las empresas industriales de Misiones compiten en un mercado regional y nacional cada vez más exigente.
No podemos competir si nuestros costos estructurales aumentan mientras los precios de venta permanecen estancados.
Y mucho menos podemos hacerlo cuando otros países y otras regiones cuentan con condiciones energéticas sustancialmente más favorables.
Por eso rechazamos enfáticamente cualquier esquema que implique trasladar automáticamente sobre las pymes industriales todos los incrementos y sobrecostos del sistema eléctrico sin contemplar la capacidad real de pago del sector productivo ni su situación de competitividad.
SOLICITAMOS MEDIDAS CONCRETAS Y URGENTES
En consecuencia, solicitamos:
- La apertura inmediata de una mesa técnica específica para la industria, con participación de las cámaras empresarias y representantes de las autoridades energéticas.
- La presentación de un informe detallado sobre la composición de las tarifas industriales vigentes, incluyendo todos los conceptos que hayan generado los últimos incrementos.
- La identificación precisa de todos los sobrecostos, ajustes y cargos extraordinarios que se estén trasladando a las pymes industriales.
- La revisión urgente de la estructura tarifaria aplicable a las industrias electro intensivas y, particularmente, a las pequeñas y medianas empresas.
- La implementación de un régimen tarifario diferencial para la industria misionera, que contemple la situación energética estructural de la provincia y su falta de acceso al gas natural por red.
- La suspensión o revisión de aquellos componentes tarifarios que, por su magnitud o metodología de cálculo, resulten incompatibles con la actual situación económica y productiva de las pymes.
- La instrumentación de mecanismos de compensación, bonificación o estabilización que permitan evitar nuevos saltos tarifarios que pongan en riesgo la continuidad de las empresas.
- Una comparación oficial de los costos energéticos que afronta la industria misionera respecto de industrias similares radicadas en otras provincias y países limítrofes.
- La participación efectiva de las entidades industriales en cualquier discusión futura sobre modificaciones de la tarifa industrial.
EL LÍMITE ES LA CONTINUIDAD DE LAS EMPRESAS Y EL EMPLEO
Queremos ser absolutamente claros:
La industria de Misiones no está en condiciones de absorber nuevos aumentos de energía.
Tampoco puede trasladarlos indiscriminadamente a los precios porque el mercado no lo permite.
Y mucho menos puede continuar soportando sobrecostos cuya explicación, composición y razonabilidad económica no sean transparentes y verificables.
No estamos solicitando un privilegio.
Estamos reclamando condiciones mínimas de competitividad para poder seguir produciendo en Misiones.
La energía eléctrica es un insumo esencial de nuestra actividad. Cuando su costo se vuelve desproporcionado respecto del valor del producto y de la capacidad de pago del mercado, deja de ser simplemente un problema tarifario y pasa a convertirse en un problema de política industrial, empleo y desarrollo provincial.
Por todo lo expuesto, solicitamos una respuesta formal y concreta a los planteos aquí formulados y la convocatoria urgente a una mesa de trabajo con las entidades representativas del sector.
No aceptaremos que la industria sea utilizada como variable de ajuste del sistema energético.
No aceptaremos que se nos trasladen indiscriminadamente costos que no podemos trasladar a nuestros clientes.
Y no aceptaremos que se hable de desarrollo industrial mientras se deterioran deliberadamente las condiciones básicas para producir.
La industria de Misiones quiere seguir invirtiendo, produciendo, exportando y generando empleo.
Pero para ello necesitamos una condición elemental: ENERGÍA A UN COSTO COMPETITIVO Y TRANSPARENTE.
Sin industria no hay agregado de valor. Sin competitividad no hay inversión.
Y sin condiciones para producir, tampoco hay empleo privado sostenible.
Por ello, solicitamos una respuesta urgente y medidas concretas.
