Desde Eldorado hasta la costa bonaerense, un sueño familiar comenzó con un kilo de harina y hoy compite con grandes marcas del país. Se trata de Alfajores Artesanales Valentina, el emprendimiento creado por Marcelo López junto a su esposa e hijas, que logró posicionar un producto tan misionero como innovador: el alfajor de yerba mate.
La historia comenzó en Eldorado, donde la familia dio sus primeros pasos elaborando alfajores artesanales y distribuyéndolos en comercios locales. Con esfuerzo, trabajo nocturno y ventas en moto durante el invierno, llegaron a tener cerca de 80 clientes y vender miles de unidades por semana. El respaldo de vecinos, comerciantes y el acompañamiento municipal fue clave en ese crecimiento inicial.

Con el sueño de expandirse y conocer la costa, Marcelo viajó junto a su familia a la provincia de Buenos Aires. Allí, en el partido de Mar Chiquita, más precisamente en Santa Clara del Mar, decidieron apostar fuerte: competir en tierra de grandes alfajoreras como Havanna.

La clave fue innovar sin perder identidad. Así nació el alfajor de yerba mate, elaborado a partir de una base de maicena fusionada con mate cocido soluble, incorporado tanto en la masa como en el baño de chocolate blanco. El resultado sorprendió por su sabor equilibrado y auténtico, logrando una gran aceptación entre turistas y residentes.
Hoy cuentan con una alfajorería y chipería propia en la costa, participan en fiestas regionales y continúan proyectando la expansión de la marca. El sueño es claro: llevar nuevamente el producto a Eldorado y a toda Misiones, para que los misioneros también puedan disfrutar de este sabor que combina tradición e innovación.

Trabajo familiar, identidad misionera y visión de crecimiento
Desde Eldorado al mar, Valentina demuestra que animarse a pensar en grande puede transformar un emprendimiento local en una propuesta con proyección nacional.
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