En medio de la conmoción por los femicidios de Dulce y Agostina, más de 15.000 personas participaron en Posadas en la marcha de Ni Una Menos

Posadas. A once años del primer Ni Una Menos, una multitud recorrió ayer las calles céntricas de Posadas para reclamar justicia por las víctimas de femicidio, exigir mayor compromiso social frente a la violencia de género y pedir el cumplimiento efectivo de las normativas de protección. Familiares y allegados de víctimas tomaron la palabra durante la movilización y las actividades continuaron en la plaza 9 de Julio.

Posadas volvió a ser escenario este miércoles de una masiva movilización en el marco de un nuevo aniversario de Ni Una Menos. Más de 15.000 personas participaron de la marcha que recorrió el centro de la ciudad en una jornada marcada por el reclamo de justicia por los recientes femicidios de Dulce Candia, en Eldorado, y de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba.

La convocatoria se desarrolló en un contexto de preocupación por la persistencia de la violencia de género. Según datos de Mumalá, en Misiones se registraron durante 2026 tres femicidios y 51 intentos de femicidio. Las organizaciones participantes remarcaron la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, asistencia y protección para las víctimas.

Durante la movilización, las consignas estuvieron centradas en la exigencia de justicia para las víctimas, pero también en la necesidad de que todos los actores sociales asuman una mayor responsabilidad frente a la violencia machista. Entre los reclamos se destacó el pedido de cumplimiento efectivo de las normativas vigentes destinadas a prevenir y sancionar las distintas formas de violencia contra mujeres y diversidades.

La marcha estuvo atravesada por momentos de fuerte carga emotiva. Familiares, amigos y allegados de víctimas tomaron el micrófono en la plaza y también utilizaron megáfonos durante el recorrido para compartir testimonios, exigir respuestas y mantener vivos los reclamos de justicia.

Silvia, una de las participantes, explicó que la movilización tuvo múltiples motivos, aunque los casos recientes ocuparon un lugar central. “Y pidiendo también por la justicia por Lucía, por Dulce, por Agustina, que se pueda terminar con toda esta violencia hacia todas nosotras. Son muchos los motivos, pero en particular hoy el pedido de que seamos cada vez más los que podamos transformar esta historia”, expresó.

Entre las asistentes también estuvo Laila, quien señaló que decidió sumarse por el cansancio que le generan los casos de violencia que se repiten de manera constante. “Me sumo por el hartazgo, porque no puede ser que siempre vea como en las noticias salen que desaparecen niñas, adolescentes y mujeres y después las encuentran en un descampado y realmente desde mi lugar de mujer me entristece ver que no se cumple un derecho fundamental que es el respeto hacia la vida, que tampoco nos dan el lugar que merecemos de seres humanos, más allá de ser mujeres”, manifestó.

Desde la Murga de la Estación también acompañaron la convocatoria. Una de sus integrantes sostuvo que la participación colectiva resulta fundamental para enfrentar esta problemática. “Creo que es necesario salir a la calle, empezar a darnos cuenta de que todos formamos parte del femicidio, que no es aislado, que no quiero que sea ni una más y menos ninguna estudiante”, afirmó.