Encontraron el cuerpo del niño de 3 años que estaba desaparecido luego que el auto en el que viajaba con su familia cayó a un canal de riego en Río Negro

Rio Negro. El intendente de la localidad rionegrina de Fernández Oro, Gustavo Amati, confirmó en declaraciones a la prensa el hallazgo sin vida del niño de tres años que permanecía desaparecido desde la madrugada del sábado.

La búsqueda que mantenía en vilo a la comunidad del Alto Valle concluyó con el peor desenlace este domingo alrededor de las 17:08 horas, luego de confirmarse el fallecimiento del menor arrastrado por la corriente en la localidad de Fernández Oro. El trágico siniestro se desencadenó durante la madrugada del sábado, puntualmente cerca de las 4:30, momento en el cual el rodado familiar se precipitó a las aguas del canal principal en proximidades del Puente de Fierro. Aunque los dos adultos consiguieron escapar de la cabina por sus propios medios para ponerse a resguardo, advirtieron de inmediato la ausencia del niño, dando origen a una urgente alerta a los servicios de emergencia.

El despliegue en el terreno demandó la intervención coordinada de efectivos de la Policía de Río Negro, personal de la Prefectura Naval Argentina, agentes de Defensa Civil, cuadrillas de bomberos y buzos especializados. Las características propias del desagüe, cargado de residuos y con aguas de extrema turbidez que anulaban la visibilidad bajo la superficie, forzaron a los rescatistas a inspeccionar el lecho prácticamente al tacto. Ante ese escenario adverso, se recurrió al soporte aéreo de drones para vigilar la traza del curso hídrico y se sumaron máquinas retroexcavadoras, elementos cruciales para abrirse paso entre la densa basura acumulada y propiciar la reducción del caudal que impedía divisar el fondo.

El automóvil había permanecido atrapado y parcialmente sumergido entre la tupida vegetación del canal, sumando obstáculos adicionales a las maniobras iniciales de salvamento. Finalmente, una vez que los equipos técnicos consiguieron drenar y mitigar la intensidad del flujo hídrico, los buzos dieron con el cuerpo del menor a escasos 200 metros del punto exacto en el que el vehículo cayó al agua, cerrando con profundo dolor el operativo de rastrillaje.