La Prefectura Naval Argentina encontró el cuerpo del empresario brasileño Antônio Rodrigues Júnior cerca de Puerto Leoni, a 200 kilómetros de Foz do Iguaçu. Sus familiares lo identificaron por la ropa y un anillo, lo que puso fin a la búsqueda del hombre.
Efectivos de la Prefectura Naval Argentina hallaron el cuerpo de Antônio Rodrigues Júnior, un empresario brasileño de 46 años que era intensamente buscado desde el pasado 9 de mayo en la zona de las Tres Fronteras. El hallazgo se produjo en aguas del río Paraná, a la altura de la localidad misionera de Puerto Leoni, aproximadamente a 200 kilómetros del lugar donde fue visto por última vez en Foz do Iguaçu.
El reconocimiento del cadáver fue realizado por sus propios familiares, quienes lograron identificarlo gracias a la ropa que vestía y a un anillo que llevaba consigo al momento de su desaparición. El cuerpo fue trasladado para la correspondiente autopsia judicial en la provincia para determinar las causas del deceso antes de ser repatriado a Brasil.
Cronología de la misteriosa desaparición
El sábado 9 de mayo, Rodrigues Júnior —oriundo de la localidad de Céu Azul— viajó junto a su esposa, Adriane Paulo de Miranda, hacia la zona de frontera.
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El desencadenante: Debido a que el empresario había olvidado sus documentos personales, decidió no cruzar a Paraguay y se quedó esperando dentro del auto en la región de Vila Portes, cerca del Puente Internacional de la Amistad, mientras su pareja cruzaba a Ciudad del Este para realizar compras.
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El último registro: Cámaras de seguridad de la zona lo captaron bajando solo del vehículo cerca de las 9:33 de la mañana. Desde ese instante, se perdió todo rastro de él.
Arrastrado por la corriente
La búsqueda, que incluyó a la Policía Civil y a la Guardia Municipal de Foz do Iguaçu, tuvo un primer indicio dos días antes del hallazgo, cuando unos pescadores divisaron un cuerpo flotando sobre la margen paraguaya del río Paraná. Sin embargo, el mal tiempo y la baja visibilidad imposibilitaron el rescate en ese momento.
Finalmente, la fuerza de la corriente arrastró el cuerpo hacia la costa argentina, donde la Prefectura Naval logró rescatarlo. Su entorno familiar detalló que el hombre no tenía problemas de adicciones pero se encontraba bajo tratamiento médico por ansiedad, por lo que sospechan que pudo haber sufrido un cuadro severo de desorientación antes de terminar en el río.
